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29 May
"De las naciones grandes es justo esperar mucho" PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Cristina Alba Michel   
Martes 09 de Mayo de 2017 15:37

El mensaje del Papa a Egipto

Con el presidente de Egipto

En uno de los viajes más simbólicos y delicados de su pontificado, Papa Francisco viajó a Egipto del 28 al 29 de abril, día en que retornó al Vaticano aproximadamente a las 8:30 de la noche romana.

Había llegado el viernes a las dos de la tarde al aeropuerto internacional de El Cairo, recibido por las autoridades del país y representantes de la Iglesia Católica y de la Ortodoxa Copta.

Enseguida, en el palacio presidencial fue recibido con honores en una sencilla ceremonia, al final de la cual celebró un encuentro privado con el presidente de Egipto, Abdel Fattah Al-Sisi.

 

Con el Imán Al-Tayeb

Mensaje a los líderes religiosos

En la Universidad suní de Al-Azhar, principal referencia teológica para la mayoría del mundo musulmán, acompañó al Santo Padre el gran Imán y rector del centro, Ahmed Al-Tayeb. Ambos dirigieron su mensaje ante líderes religiosos de varias confesiones, representantes musulmanes, estudiantes y docentes. Al-Tayeb pidió un minuto de silencio en homenaje de todas las víctimas del terrorismo y explicó en su discurso que el Islam no es una religión de terrorismo. Al finalizar, dio al Papa un profundo abrazo de paz.

Francisco denunció "la instrumentalización de las religiones", pues "la violencia, de hecho, es la negación de toda auténtica religiosidad". Todos los líderes religiosos "estamos obligados a denunciar las violaciones que atentan contra la dignidad humana y contra los derechos humanos, a sacar a la luz los intentos de justificar todas las formas de odio en nombre de las religiones y a condenarlos como una falsificación idolátrica de Dios: Su nombre es santo, Él es el Dios de la paz".

Interrumpido varias ocasiones por los aplausos, el Papa declaró que "hoy se necesitan constructores de paz, no de armas... no provocadores de conflictos... predicadores de reconciliación y no vendedores de destrucción". Pidió a los líderes religiosos:

-Desenmascarar el mal y promover la paz.

-Hechos y no sólo buenas intenciones.

-"Rezar los unos por los otros... encontrarnos, dialogar y promover la armonía con un espíritu de cooperación y amistad".

 

Mensaje a las autoridades civiles y políticas

Les agradeció la invitación al país y la bienvenida recibida. Elogió Egipto como "tierra de antiquísima y noble civilización" no sólo por su grande pasado histórico, sino porque muchos Patriarcas vivieron en Egipto o lo recorrieron, según menciona la Sagrada Escritura. Además en esta tierra "encontró refugio y hospitalidad la Sagrada Familia".

Agradeció el compromiso de Egipto con los millones de refugiados "a los que se busca integrar con encomiable tesón en la sociedad egipcia" y destacó "el rol insustituible" de este país en Medio Oriente para solucionar "la violencia ciega e inhumana causada por... el deseo obtuso de poder, el comercio de armas, los graves problemas sociales y el extremismo religioso que utiliza el Santo Nombre de Dios para cometer inauditas masacres e injusticias". Les recordó que Dios "no quiere la muerte de sus hijos, sino que vivan y sean felices... ni pide ni justifica la violencia", sino la desaprueba. Él quiere respeto absoluto a cada vida, "fraternidad entre sus hijos, creyentes y no creyentes".

 

La vocación de Egipto

"Egipto, que en tiempos de José salvó a otros pueblos del hambre, está llamado hoy a salvar a esta querida región del hambre de amor y fraternidad; está llamado a condenar y derrotar todo tipo de violencia y de terrorismo; está llamado a sembrar la semilla de la paz en todos los corazones hambrientos de convivencia pacífica, de trabajo digno, de educación humana. Egipto, que al mismo tiempo construye la paz y combate el terrorismo, está llamado a testimoniar que 'La fe es para Dios, la Patria es para todos'" (lema de la Revolución del 23 de julio de 1952). "El rol especial de Egipto es necesario para afirmar que esta región, cuna de tres grandes religiones... debe salir de la larga noche de tribulaciones para volver a irradiar los supremos valores de la justicia y la fraternidad... De las naciones que son grandes es justo esperar mucho".

 

Mensaje a los cristianos egipcios 

En el marco de su mensaje a las autoridades saludó a los "... hijos y hermanos cristianos que viven en este País: coptos ortodoxos, griegos bizantinos, armenios ortodoxos, protestantes y católicos. San Marcos, el evangelizador de esta tierra, os proteja y ayude a construir y alcanzar la unidad, tan anhelada por Nuestro Señor.

Vuestra presencia en esta Patria no es nueva ni casual, sino secular y unida a la historia de Egipto. Sois parte integral de este país y habéis desarrollado a lo largo de los siglos una... particular simbiosis, que puede considerarse ejemplo para las demás naciones. Habéis demostrado... que se puede vivir juntos en el respeto recíproco y en la confrontación leal, descubriendo en la diferencia una fuente de riqueza y jamás una razón para el enfrentamiento".

Concluyó Papa Francisco con una bendición: "'Bendito mi pueblo, Egipto', dice el Señor en el libro de Isaías" (19,25). "Gracias y que viva Egipto".

 


San Francisco de Asís con el sultán

Amar a todos, amigos y enemigos 

Los encuentros del primer día del viaje papal recordaron la visita de Francisco de Asís al sultán egipcio Al Kamil en agosto de 1219. Al Kamil amaba la paz también; posteriormente, cuando firmó el tratado de Jaffa con Federico II -comandante de la sexta cruzada-, su acción le valió la condena de todo el Islam por "traición". Hoy esperamos que los deseos de paz no sean boicoteados. Serán, sí, despreciados por los señores de las guerras cuyo dios es el dinero, que se enriquecen con el dolor y la sangre de los pueblos y de los verdaderos creyentes.

 

Pedro y Marcos se abrazan de nuevo

Los encuentros del primer día también evocaron el nuevo abrazo entre Pedro y su "querido hijo Juan Marcos". El Papa copto Tawadros II es legítimo sucesor de San Marcos en la Iglesia de Alejandría.

Ambos celebraron una reunión privada. Posteriormente pronunciaron respectivos discursos. Tawadros definió la visita del Papa como "un paso importante en el camino de la fraternidad entre los pueblos... entre ambas confesiones". Francisco enfatizó la caridad como camino ecuménico: "Coptos ortodoxos y católicos podemos hablar cada vez más esta lengua común de la caridad. Antes de comenzar un proyecto para hacer el bien, sería hermoso preguntarnos si podemos hacerlo con nuestros hermanos que comparten la fe en Jesús". Este diálogo se ve impulsado por los mártires de ambas Iglesias, "el ecumenismo de la sangre".

Al final firmaron una Declaración conjunta sobre el Bautismo, con el compromiso de avanzar a la plena comunión. Establece que una persona que quiera pasar de una a otra Iglesia no necesita re bautizarse.

El Papa Francisco oró por todos los cristianos: "Señor Jesús... que nos lleves por el camino de la caridad y del trabajar juntos hacia la mesa de la Eucaristía". Finalmente depositó unas flores ante las fotos de las víctimas de los últimos atentados, orando en silencio.

 

Pedro con su rebaño egipcio

La primera actividad del Papa el sábado 29 fue apacentar al rebaño egipcio encomendado: celebró Misa (rito latino, con elementos de la liturgia católica copta) en árabe y latín ante miles de personas en el Estadio de la Defensa Aérea, con capacidad para 30 mil personas. Asistieron el Patriarca copto católico, miles de fieles católicos y ortodoxos, numerosos musulmanes que quisieron participar del abrazo del Papa, quien al final recorrió el estadio en un coche descubierto para saludar y bendecir a los felices asistentes.

 

Animó a sus sacerdotes

Se encontró con más de 1,500 sacerdotes, seminaristas y religiosos. Quería animarles: "No tengáis miedo del peso de cada día, del peso de las circunstancias difíciles por las que algunos de vosotros tenéis que atravesar. Nosotros veneramos la Santa Cruz, que es signo e instrumento de nuestra salvación. Quien huye de la Cruz, escapa de la Resurrección". Les previno sobre siete tentaciones de los consagrados, pero antes aclaró: "El consagrado es aquel que con la unción del Espíritu transforma cada obstáculo en oportunidad y no cada dificultad en excusa. Quien anda siempre quejándose... no quiere trabajar". Esa es la primera tentación, quejarse. Otras: pesimismo, envidia, compararse con los demás, individualismo, caminar sin rumbo y... "el faraonismo". "¡Estamos en Egipto!" [risas] el faraonismo consiste en "endurecer el corazón y cerrarlo a los demás... sentirse encima de los demás y someterlos por vanagloria, tener la presunción de dejarse servir en lugar de servir".

 

Despedida

Francisco concluyó su visita despedido en el aeropuerto por las autoridades que le recibieron. Le acompañó el Presidente por la pista de aterrizaje para abordar el avión. Soplaba con fuerza el viento.

 

A la Iglesia y al mundo: "El único extremismo permitido es el de la caridad"

La homilía del papa en la única misa celebrada por él en Egipto, dejó la enseñanza central de esta visita, histórica en tantos sentidos. Partiendo del Evangelio de los discípulos de Emaús, reflexionó para toda la Iglesia:

"De nada sirve llenar de gente los lugares de culto si nuestros corazones están vacíos del temor de Dios y de su presencia; de nada sirve rezar si nuestra oración que se dirige a Dios no se transforma en amor hacia el hermano; de nada sirve tanta religiosidad si no está animada al menos por igual fe y caridad. Para Dios, es mejor no creer que ser un falso creyente, un hipócrita".

La fe "nos hace ver al otro no como a un enemigo para derrotar, sino como a un hermano para amar, servir y ayudar. A Dios sólo le agrada la fe profesada con la vida, porque el único extremismo que se permite a los creyentes es el de la caridad. Cualquier otro extremismo no viene de Dios y no le agrada".

Como los de Emaús, volvamos a "Jerusalén": es decir, la vida cotidiana, familias, trabajo y patria "llenos de alegría, valentía y fe". No tengan "miedo de amar a todos, amigos y enemigos, porque el amor es la fuerza y el tesoro del creyente".

Comenzó con una frase en árabe, "¡La paz sea con vosotros!", y concluyó en árabe: "¡Cristo ha resucitado, verdaderamente ha resucitado!".

 

Testimonio

En una de las primeras filas para la Eucaristía, estaba una mujer viuda, musulmana. Deseaba orar por la paz: "Mataron a mi marido delante de mis ojos el 22 de octubre en mi propia casa... Quiero que haya paz en el mundo. Paz. Que no se asesine nunca a nadie más. Mi marido era mi amor, ¡mi amor! Quiero al Papa Francisco, quiero conocerlo, quiero la paz". 

"La historia no perdona a los que proclaman la justicia y practican la injusticia... a los que hablan de igualdad y desechan a los diferentes. Tenemos el deber de quitar la máscara a los vendedores de ilusiones sobre el más allá, que predican el odio para robar a los sencillos su vida y su derecho a vivir con dignidad, transformándolos en leña para el fuego y privándolos de la capacidad de elegir con libertad y de creer con responsabilidad. Tenemos el deber de desmontar las ideas homicidas y las ideologías extremistas, afirmando la incompatibilidad entre la verdadera fe y la violencia, entre Dios y los actos de muerte. En cambio, la historia honra a los constructores de paz, que luchan con valentía y sin violencia por un mundo mejor".

(Mensaje a las Autoridades)