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29 May
¡Roguemos al Dueño de la mies! PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Mons. Constancio Miranda Weckmann   
Lunes 08 de Mayo de 2017 17:10

Arzobispo pide rezar por las vocaciones

Circular 16/17

 

Aunque el Contracorriente, vivido preferentemente por los seminaristas y jóvenes, tiene una alta carga motivacional en sentido vocacional, quiero resaltar la celebración de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones Sacerdotales, para hacer hincapié en la oración por las vocaciones sacerdotales desde las parroquias y comunidades, en las familias y los grupos apostólicos; recordando aquello que nos dice Jesús en el Evangelio: "Rueguen al Dueño de la mies para que envíe trabajadores a su campo" (Mt.9,38), con la conciencia de que: "La mies es mucha y los trabajadores son pocos" (Mt.9,37).

El seguimiento de Cristo es un llamado para todos los bautizados, pero quienes han optado por el sacerdocio,  siguen al Señor por un camino particular y tienen la misión de ser un signo profético con su Palabra y su testimonio, siendo así capaces de despertar al mundo.

La fuente de todo don perfecto es Dios Amor: "Quien permanece en el amor, permanece en Dios y Dios en él" (1Jn 4,16).  Toda vocación específica nace de la iniciativa de Dios, es don de la caridad de Dios, Él es quien da el primer paso, y no como consecuencia de una bondad particular que encuentra en nosotros, sino en virtud de la presencia de su mismo amor "derramado en nuestros corazones por el Espíritu" (Rm 5,5).

Es importante reflexionar en el Seminario, en las parroquias, en las comunidades religiosas, en los grupos, movimientos y asociaciones, sobre la importancia que tiene el reconocer las vocaciones sacerdotales como don de Dios y así abrir nuestra vida a este amor. Cada día Jesucristo nos llama a la perfección del amor del Padre (cf.Mt 5,48), en eso consiste la grandeza de la vida cristiana, en amar como lo hace Dios; un amor que se manifiesta en el don total de sí mismo, un amor fiel y fecundo. 

Los invito a dejarnos contagiar del espíritu que envuelve la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones Sacerdotales, un espíritu de fe, esperanza y caridad, virtudes indispensables para ser fermento de vocaciones en la Iglesia, ya que nuestro mundo, disipado y confuso, necesita mucho de personas que consagren por completo su vida al Señor y sean presencia viva de Dios entre nosotros.

Que la Virgen María nos siga ayudando a despertar vocaciones a la vida Sacerdotal para nuestra Iglesia Particular de Chihuahua.

En unión de oraciones:

 

┼ Constancio Miranda Weckmann

Arzobispo de Chihuahua