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29 May
"Creo que el Papa no me podría hacer un regalo mejor" PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Karen Assmar Durán   
Lunes 01 de Mayo de 2017 13:43

Para Noti, comparte el Nuncio su experiencia en México

El viaje que una servidora realizó a Barrancas del Cobre, con ocasión de la Ordenación episcopal del nuevo Obispo de Tarahumara, Mons. Juan Manuel González Sandoval, realmente resultó extraordinario.

Disfruté el compartir con mi esposo y dos de mis hijas las 5 horas de ida y las 5 de venida desde Chihuahua capital hasta el Parque Aventura, donde al mediodía de ese frío sábado 1º de abril tuvo lugar la celebración.

Eran pasadas las 3 de la tarde cuando el nuevo Obispo, en su mensaje, manifestó: "Me gustaría nombrar a cada una de las parroquias desde el sur hasta el norte, pero ya tenemos hambre". En efecto, al concluir la Eucaristía todos los asistentes fuimos agasajados por la diócesis anfitriona con la comida. Fue precisamente en el sagrado momento de los alimentos que abordamos al Nuncio apostólico, Mons. Franco Coppola, para que compartiera unas palabras para Notidiócesis y él, gustoso, sin protocolo, muy risueño y en un castellano casi perfecto pero con sabor italiano, esto fue lo que expresó:

 

-Monseñor, ¿cómo lo ha recibido México?

"Mi experiencia es magnífica de México. Siempre me hacen esta pregunta, pero desde hace unas semanas contesto diciendo que me estoy preocupando de cuándo seré trasladado, va a faltarme mucho, no es todavía el tiempo. Pero, digamos, estoy tan bien acogido, tan bien atendido, tanta atención de parte del pueblo, de las autoridades, de parte de todo el mundo, que es algo que, como dicen ustedes, ¡como México no hay dos!".

 

-Quienes vienen se quedan enamorados de México...

"Es la verdad. Esto como cariño, como atención de la gente. Además, hoy estamos delante de algo espléndido, maravilloso, tiene también riquezas y bellezas magníficas. [Mencionó con respecto de las Barrancas]

 

-¿Así le 'pintaron' México cuando le dijeron que venía acá después de haber estado en lugares con tanto conflicto?

"No, no me 'pintaron'; no me dijeron nada. Ya sabe: cuando nos envían a los Nuncios es como cuando Dios llamó a Abraham y le dijo: 'Deja tu tierra y va'. ¿Dónde? 'Yo te mostraré' [ríe], sin dar demasiadas explicaciones.

Yo sabía de México que es un país muy católico, y cuando era niño sabía que había algo del Campeonato Mundial de Fútbol aquí". [Más risas]

 

-¿El del '86?

"No, antes. El del '70".

 

-Como que hay una hermandad curiosa entre México e Italia, ¿no?

"Creo que sí hay mucha. El carácter sobre todo de la gente, es muy semejante al nuestro. Fíjese que también como en México hay México del norte, México del centro y México del sur, también en Italia tenemos una Italia del norte, del centro y del sur, muy distintas entre ellas". [Ríe de nuevo, y yo con él]

 

-Y usted, ¿de cuál Italia es?

"Del sur". [En verdad le sientan bien las risas]

 

-Y de México, ¿cuál le ha gustado más?

"Me gusta todo. Tienen cualidades distintas pero muy buenas. No es culpa de nadie, no he visitado todavía bastante el sur. No tuve ocasiones. Yo todas las invitaciones que recibo de parte del Sr. Arzobispo [supongo que Mons. Rivera Carrera, Primado de México] acepto con gusto para conocer justamente México y hasta ahora he conocido más del norte, como aquí, y del centro. Sur, no fui nunca más abajo de Acapulco, pero eso no es demasiado sur. Fui a Acapulco, fui a Tlapa; esto me dio la posibilidad de conocer un poco este Estado: Guerrero, que sufre tanto y tiene mucha necesidad de ser ayudado. Pero es un gusto, es un gusto.

Creo que el Papa no me podría hacer un regalo mejor que nombrarme Nuncio en México [de nuevo una risa que contagia; aprovecho y digo '¡qué padre!]. Hay mucho que trabajar pero es un gusto". [Y vuelve a reír]

 

-¿Y es su primera vez en Chihuahua?

"Sí".

 

-¡Esperemos que no sea la última!

"No, fui a Chihuahua sólo de paso. Espero venir a Chihuahua y visitar bien Chihuahua. Llegué al aeropuerto y el Arzobispo [don Constancio Miranda] me condujo enseguida aquí; entonces tengo que visitar bien Chihuahua. No cuenta ésta como visita a Chihuahua. [Más risas]. Tengo que venir a la ciudad de Chihuahua". [No ha parado de reír. En definitiva, ¡el nuevo Nuncio se ha dado a querer!]

 

-Finalmente, y ya para dejarlo comer Monseñor, para nuestros lectores de Notidiócesis de Chihuahua, ¿qué les manda decir el Nuncio?

"Yo creo que el Nuncio es el representante muy indignamente del Santo Padre.  El Papa me manifestó las dos preocupaciones de las que hablé en la homilía; creo que tiene que ser la preocupación de toda la Iglesia: ayudar para una mejor y más actualizada formación de los seminaristas y de los sacerdotes para que sirvan a toda la sociedad actual, porque me parece que mucha de la formación que recibieron estaba bien para la sociedad de hace 40 ó 50 años, no para ahora; entonces necesita una reactualización y un gran, gran acompañamiento, una gran proximidad a los jóvenes.

Me parece que, una de las cosas negativamente que encontré aquí en México -por lo que yo he descubierto hasta ahora pues no conozco todavía todo- no hay nada que la Iglesia ofrece a los adolescentes y a los jóvenes como camino de formación y maduración de su fe. Sólo nos contentamos de la formación por la Primera Comunión y la Confirmación; después de 10 años, 11 años, no hay nada. Justamente cuando el adolescente, el joven, se pone un montón de preguntas y no tiene ninguno a su lado, un amigo, que lo ayude a encontrar respuestas.

Hace 40, hace 50 años, la familia, la escuela, la sociedad, ayudaba en esto. Ahora no, porque hay muchas voces muy diferentes, contrarias: unos dicen que una cosa es buena, el otro dice que es mala; entonces hay una gran confusión. La Iglesia tiene que acompañar a los jóvenes".

 

-Entonces le va a dar mucho gusto visitarnos porque tenemos una Pastoral Juvenil y de Adolescentes muy fuerte....

"Ande pues, ¡qué bien!, bien, estoy muy contento de saberlo. ¡Espero poderlo descubrir y experimentar todo!".

 

Fueron casi 7 minutos de entrevista, que han quedado gratamente grabados en mi memoria.