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29 May
"Tenemos un Obispo de los Pobres" PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Karen Assmar Durán   
Viernes 28 de Abril de 2017 14:15


 

Mons. Juan Manuel González, nuevo Obispo de Tarahumara

Crónica de una Ordenación Episcopal 

Barrancas del Cobre, municipio de Urique, enclavado en la majestuosa Sierra Tarahumara, fue el imponente escenario elegido por quien es hoy nuevo Obispo de la Diócesis de Tarahumara: Habemus episcope pauperum!, "¡Tenemos un obispo de los pobres!", expresó el sacerdote designado para leer el discurso de bienvenida ese medio día de sábado, 1º de abril.

  

¡Bendito el que viene en nombre del Señor!

Horas de camino fueron las recorridas por todos los asistentes: unos más, como la familia y amigos del que fue ordenado, venidos de tierras michoacanas o guanajuatenses; también algunos obispos recorrieron un largo trecho hasta llegar al Parque Aventura en el Divisadero, donde se dispuso todo lo necesario para que la Celebración eucarística en que el padre Juan Manuel González Sandoval, religioso Misionero de la Natividad de María (MNM), recibiera por imposición de manos y Oración Consecratoria del Nuncio Apostólico en México, Mons. Franco Coppola, la plenitud del sacramento del Orden sacerdotal: el episcopado.

"Akiná simási rú", entonó el coro compuesto por sacerdotes, religiosas y fieles laicos mestizos e indígenas de varias poblaciones de que se compone el vasto territorio episcopal, quienes también entonaron "Signo de esperanza", canto que expresó el deseo de la comunidad de Tarahumara de ser Iglesia servidora del Señor, siempre en oración, que muestra el amor de Dios, que sale a la misión.

Al saludo inicial se siguieron los discursos: un sacerdote del Clero local, una mujer rarámuri quien dirigió unas palabras en su lengua natal y Mons. Constancio Miranda Weckmann, Arzobispo de Chihuahua y Administrador Apostólico de Tarahumara desde que la diócesis quedó vacante, en noviembre de 2015. Expresó don Constancio: "Mons. Juan Manuel: Hace 9 años llegaste como sacerdote misionero. Este tiempo de compartir tu ministerio sacerdotal en la diócesis de Tarahumara te ha permitido, sí conocerla, pero más que todo amarla". Y le exhortó: "Que tu preocupación central sea cómo hacer que, a través de tu ministerio, tu persona sea percibida como presencia del rostro de Cristo... Con bríos y sin temor ponte al frente, en medio y  atrás de tu rebaño. Tú conoces las riquezas espirituales de las cuales está dotada esta comunidad, pero también sabrás los desafíos en los que tendrás que hacer frente. ¡El Señor que te eligió, no te abandonará!".

Una religiosa de las Misioneras de la Tarahumara fungió como monitor, traduciendo al tarahumara las instrucciones para participar dignamente en la celebración; lo mismo aconteció al proclamar los diáconos el evangelio según San Juan (10,11-16): "Yo soy el buen Pastor", uno en castellano, otro en el idioma de los rarámuris, etnia indígena que junto con los guarojíos, pimas y tepehuanes, habitan esta zona del Estado Grande.

Rito de Ordenación

Gracias a un folleto elaborado por sacerdotes de Tarahumara, se pudo seguir atentamente cada parte de la celebración. Así, tras el Evangelio y la invocación del Espíritu Santo, se siguió la presentación del elegido, a quien acompañaron los sacerdotes Celestino Villa y Francisco Moriel para pedir al Obispo ordenante principal, Mons. Coppola: "Reverendísimo Padre, la Iglesia de Tarahumara pide que ordenes Obispo al presbítero Juan Manuel González Sandoval". El Nuncio preguntó: "¿Tienes el mandato apostólico?". "Lo tenemos", respondieron. Luego se dio lectura a las Letras Apostólicas, firmadas por "Franciscus episcopus, Servus servorum Dei" ("Francisco, Obispo, Siervo de los siervos de Dios"). Al concluir la lectura, la asamblea respondió: "Demos gracias a Dios".

Fue momento entonces para que el representante del Papa en México dirigiera su homilía.

 

Sí, quiero

Mons. Juan Manuel fue examinado sobre su fe y futuro ministerio: ¿Quieres consagrarte, hasta la muerte, al ministerio episcopal...? ¿Quieres anunciar con fidelidad el Evangelio? ¿Quieres conservar íntegro el depósito de la fe? ¿Quieres cuidar del pueblo santo de Dios? ¿Quieres ser siempre bondadoso, buscar a las ovejas dispersas, cumplir de manera irreprochable las funciones del sumo sacerdocio?, fueron algunos interrogantes a los que el ordenando respondió: "Sí, quiero, con la ayuda de Dios".

Se postró luego sobre un tapete artesanal típico de la región, mientras la asamblea de hinojos entonó la súplica litánica en que se rogó a Dios, a través de todos sus santos, derramase sobre su elegido la abundancia de su gracia.

A continuación, en silencio, Mons. Coppola y demás Obispos concelebrantes impusieron sus manos, y con el libro de los Evangelios sobre la cabeza del ordenando se pronunció la Plegaria de Ordenación: "...concede a este servidor tuyo... que sea un buen pastor de tu santa grey y ejercite ante Ti el sumo sacerdocio, sirviéndote sin tacha día y noche...".

La cabeza de Monseñor González fue ungida con el santo crisma, recordando con ello la elección divina, para después recibir el Evangeliario y las insignias episcopales previamente bendecidas: el anillo, signo de fidelidad a la Iglesia; la mitra, preludio de la corona de gloria celestial; y el báculo, signo del ministerio pastoral, pues como pastor de la Iglesia de Dios ha de cuidar del rebaño a él confiado.


Signo indígena

Siguiendo los ritos ancestrales del pueblo tarahumara, el nuevo Obispo fue bendecido por los gobernadores indígenas, quienes con su bastón de mando realizaron repetidas veces la señal de la cruz, signo con el cual le confiaron el ministerio de velar por la vida de sus pueblos.

La Eucaristía se siguió como de costumbre, a cuyo término Mons. Juan Manuel dirigió un sentido mensaje. Posteriormente se convidó a todos los asistentes a compartir el pan y la sal, así como la alegría de tan feliz acontecimiento que continuaría al día siguiente en Guachochi, con la toma de posesión canónica del nuevo Obispo en su Catedral. 



"Tenemos un Obispo de los Pobres"

El 1º de abril en Barrancas del Cobre, el Nuncio apostólico en México Mons. Franco Coppola y Obispos concelebrantes, entre ellos el Arzobispo de Chihuahua Mons. Constancio Miranda Weckmann, en el marco de la santa Misa concedieron la plenitud del sacerdocio ministerial al padre Juan Manuel González Sandoval, Misionero de la Natividad de María.

Les compartimos algunos fragmentos de lo dicho en esta celebración:

 

BIENVENIDA 

Los sacerdotes de la Iglesia local, en voz de un representante, manifestaron al recién ordenado: "Haciendo eco de las palabras de nuestro hermano el Papa Francisco, queremos juntamente contigo, padre obispo Juan Manuel, reafirmar nuestra identidad de evangelizadores llenos del Espíritu Santo, alma de la Iglesia. Con el gozo y el ánimo de Santa María de Guadalupe, queremos anunciar: Habemus episcope pauperum!, '¡Tenemos un obispo de los pobres!'".

 

HOMILÍA DEL NUNCIO

Expresando en varias ocasiones su felicidad por estar en tierra tarahumara para dar cumplimiento al mandato del Santo Padre Francisco, Mons. Coppola refirió ser nativo de un lugar de mar y bastante llano del sur de Italia, "pero siempre me han gustado las montañas". Por ello, "voy a tomar muy en serio la promesa que me ha hecho monseñor de invitarme para poder disfrutar de su diócesis".

Afirmando que "nuestras tierras necesitan ser ungidas de Espíritu Santo", más aún en los lugares donde se concentra la violencia, la corrupción, la mentira, el crimen, el mal, proclamó la buena noticia: "Hoy, queridos hermanos, por voluntad de Dios Mons. Juan Manuel viene a ustedes como sucesor de los Apóstoles, y viene a traerles la unción de Dios para ungirlos con la vida de Dios, gastando en ello su vida, sirviéndoles como amigo, padre y pastor. Como amigo, que sabrá compartir sus penas y alegrías; como padre, siempre pronto a escucharles y a tomarlos de la mano para caminar siempre adelante; y como pastor bueno, a imagen de Cristo Jesús que, como escuchamos en el evangelio, 'Yo soy el buen Pastor que da la vida por sus ovejas'... Querido hermano, el Espíritu Santo cuenta contigo para que a través de tu propio corazón y de todo tu ser pueda Él, Buen Pastor, manifestar su compasión a todos los habitantes de la Sierra Tarahumara... Ser Obispo es siempre un oficio de amor".

Le confió aquello que, a su vez, el Papa le confío en febrero pasado, cuando le visitó 5 meses después de haber llegado a México: a los Obispos de cuidar a los sacerdotes y seminaristas; y a todos de cuidar a los jóvenes, "porque se vive un cambio de época que necesita respuestas nuevas". Y concluyó: "Que Santa María de Guadalupe, Madre y Reina de México, los acompañe con su mirada maternal y les obtenga del Espíritu Santo la luz y clarividencia para saber decir cada día al Señor: 'También en nosotros, hágase según tu palabra'".

 

LETRAS APOSTÓLICAS

Francisco, Obispo, Siervo de los siervos de Dios.

Salud y bendición apostólica al querido hijo Juan Manuel González Sandoval, miembro de la congregación de los Misioneros de la Natividad de María, hasta ahora párroco de la iglesia dedicada al Sagrado Corazón de Jesús.

Estando vacante la sede de Tarahumara por el traslado del venerable hermano Rafael Sandoval Sandoval, Misionero de la Natividad de María, a la Iglesia de Autlán, y prosiguiendo con nuestra solicitud pastoral, queremos darle un nuevo pastor. Así tú, querido hijo, quien tanto en la congregación de los Misioneros de la Natividad de María como en la diócesis de Tarahumara has acumulado diversos méritos, además de haber realizado trabajos laudables principalmente en la Provincia de actividad vocacional, catequética y en la formación permanente del clero, demostrando no pocos dotes de ingenio y talento, se te considera idóneo y apto para que desempeñes convenientemente el oficio de Obispo.

Por lo tanto, acogiendo el consejo de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, confiadamente te constituimos OBISPO DE TARAHUMARA, a la vez que te concedemos todos los derechos y juntamente imponemos las obligaciones con las que el mismo nombramiento van unidas a los sagrados cánones.

Recibirás la Ordenación Episcopal en cualquier lugar fuera de Roma, reservando debidamente las normas litúrgicas de la Iglesia, habiendo realizado la profesión de fe y el juramento de fidelidad a nos y a nuestros sucesores. Cuidarás diligentemente de la comunidad a ti confiada, haciéndola sabedora de nuestra voluntad, y afectuosamente exhortamos a todos los queridos sacerdotes, religiosos hombres y mujeres, y fieles laicos de esta comunidad, para que de buen grado te reciban como su guía espiritual y de antemano, con igual afecto, te obedezcan.

Por último te aconsejamos, amado hijo, que por la intercesión de la bienaventurada Virgen María, encomiendes tu actividad episcopal al mismo Salvador, quien llena de gozo y de paz a los pastores y los ilumina con su luz.

Dado en Roma, junto a San Pedro, el día 4 de febrero del Año del Señor 2017, cuarto de nuestro pontificado,

 

[Firma]

Francisco 

 

[Firma]

Marcello Rossetti

Protonotario apostólico


¡Felicidades a Mons. González y a toda la Tarahumara!

Desde el lejano Tabasco, pasando por Hidalgo, Aguascalientes y Jalisco, así como los vecinos de la Provincia Eclesiástica de Chihuahua, numerosos Obispos acudieron tanto a la Ordenación episcopal (1º de abril) en Barrancas del Cobre, mpio. de Urique, como a la toma de posesión (2 de abril) canónica de Mons. González Sandoval de su sede en la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe en la ciudad episcopal de Guachochi.

Para Notidiócesis, algunos prelados compartieron sus buenos deseos hacia el recién ordenado, de cuyo discurso ofrecemos también en este breve espacio algunos extractos:

  

Onorúame, Dios nuestro Padre con rostro de madre, les ha regalado un padre obispo, para que les hable y los lleve más cerquita a Él... Ustedes como otra gente necesitada estarán en el centro de mi corazón como padre obispo.

Foto cortesía de Krisna Palma (Ayuntamiento de Guachochi), corresponde a la toma de posesión en Guachochi.


Del discurso de Mons. González

"Particularmente quiero darle gracias a Usted, Sr. Nuncio Apostólico, su excelencia Franco Coppola, por este calor de padre y hermano que me ha hecho sentir desde el día en que me dio la noticia de que Su Santidad el Papa Francisco, en nombre de Dios, me había elegido para Obispo de toda esta hermosa gente que usted ve. ¡Gracias por poner todos sus dones y talentos al servicio de la nación mexicana!"

A don Constancio agradeció por su servicio "a lo largo de todo este tiempo que quedó vacante nuestra diócesis... su presencia nos ayudó, animó y fortaleció, nos hizo sentir la importancia que tiene un padre que se preocupa por sus hijos".

A su querido primo Obispo, don Rafael Sandoval, "¡gracias por tu entrega como Obispo y pastor a esta diócesis, tan querida y amada para ti! No hay forma de pagarte lo que hiciste por nosotros".

Agradeció don Juan Manuel a los señores Obispos, a quienes nombró: Domingo Díaz Martínez, Arzobispo de Tulancingo, Hgo.; Juan Guillermo López Soto, de Cuauhtémoc-Madera; Eduardo Carmona y Ortega, de Parral; Jesús José Herrera, de Nuevo Casas Grandes, "diócesis muy querida por los Misioneros de la Natividad de María"; don José María De la Torre Martín de Aguascalientes; don Gerardo de Jesús Rojas López de Tabasco; Gonzalo Galván Castillo, emérito de Autlán y su profesor en el Seminario; Juan Pedro Juárez Meléndez, de Tula; don José Leopoldo González, de Nogales; y su profesor de Eclesiología, don José Guadalupe Campos Torres, de Cd. Juárez, "¡gracias por venir a esta su casa!".

Agradeció también a los sacerdotes diocesanos por su cariño, "sé que con ustedes será más ligera la carga de mi misión". A los Padres religiosos Jesuitas, Vicentinos, Franciscanos, Misioneros de la Natividad de María, "por poner al servicio de esta diócesis su carisma y espiritualidad". A los religiosos y religiosas, por su testimonio invaluable de lo que tiene que ser la Iglesia: pobre, casta y obediente. Aprovechó para anunciarles que continúan en sus nombramientos, "hasta nuevo aviso".

Foto cortesía de Krisna Palma (Ayuntamiento de Guachochi), corresponde a la toma de posesión en Guachochi.

Estuvieron también presentes el superior de los Misioneros de la Natividad de María, P. Víctor Cárabes Chávez y el P. José Francisco Magaña, Provincial de los Jesuitas; los seminaristas, a quienes aseguró: "Serán siempre una de mis prioridades de mi vida como pastor". E invitó a seminaristas y sacerdotes de otras diócesis: "Si algún día, con permiso de su Ordinario, quieren venir a estas tierras, con chamarra serán bienvenidos".

A los gobernadores y representantes indígenas les expresó: "Matetera ba" ("gracias"). A las autoridades gubernamentales, el gobernador del Estado entre éstas, manifestó: "La Iglesia y el Estado tienen un fin común: velar y servir a toda la ciudadanía en especial a los más pobres y desprotegidos".

También agradeció la presencia de los medios de comunicación social, la compañía de su querida familia, "que ha regalado a la Iglesia y al mundo dos obispos, trece sacerdotes y más de diez religiosos y religiosas", a sus fieles de San Juanito; en fin, "gracias a todos por su fe y oración, muestras de cariño, no tengo con qué pagarles... Cuenten con mi entrega y dedicación, cariño y cercanía, con lo poco o mucho que les pueda ofrecer, se los doy de todo corazón... Y como dice el Papa Francisco: 'Oren mucho por mí'".

Foto cortesía de Krisna Palma (Ayuntamiento de Guachochi),

corresponde a la toma de posesión en Guachochi.

Mons. José Guadalupe Torres Campos, Obispo de Cd. Juárez

"Mi queridísimo amigo y hermano le deseo bendiciones, todo cariño y amor, que tenga siempre la sabiduría de Dios para que conduzca al pueblo que se le ha confiado. El es una persona muy sencilla, humilde y trabajador, tengo toda la confianza de que caminará siempre con la luz del Señor y que será un gran pastor. Cuenta con mi cariño y oración". 


Mons. Juan Pedro Juárez Meléndez, Obispo de Tula, Hgo.

"Que Dios bendiga mucho su ministerio, hoy más que nunca que la Iglesia quiere estar más cercana a la gente, sobre todo a nuestra gente pobre, y la gente más pobre entre los pobres es precisamente nuestros hermanos indígenas".


P. Javier Campos, SJ ("Padre Gallo"), vicario de pastoral

"La gente lo quiere porque él se ha dado a la gente. Sólo pedirle que se siga acercando, tratando y queriendo a la gente".