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29 May
Jueves Santo, liturgia y tradición PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Karen Assmar Durán   
Lunes 10 de Abril de 2017 13:22

Introducción al Sagrado Triduo Pascual

La celebración de la Misa del Jueves Santo es la INTRODUCCIÓN a la celebración máxima de la Iglesia: el Sagrado Triduo Pascual, tres días que corresponden a la muerte (Viernes Santo), sepultura (Sábado Santo) y resurrección del Señor (Vigilia Pascual-Domingo de Resurrección).

 

Jueves, una celebración sobria

Es necesario presentar la celebración de la Misa vespertina del Jueves con un cierto matiz de sobriedad, pues la dinámica del Sagrado Triduo Pascual ha de ir de la austeridad a la alegría, de la muerte a la resurrección.

En esta Misa, llamada "de la Cena del Señor", tras la proclamación del Evangelio el sacerdote expone en su homilía los grandes misterios que se conmemoran: "la institución de la Sagrada Eucaristía y del Orden sacerdotal y el mandato del Señor sobre el amor fraterno" (Misal Romano).

 

¿Qué Misa es más importante?

Señala el Calendario Litúrgico Pastoral: "La Eucaristía y el ministerio que el Señor dio a la Iglesia en la víspera de su Pasión son los medios con los cuales la Iglesia vive, después de realizado el triunfo de su Señor, la nueva vida de Pascua. Por tanto, el gran día de la Eucaristía -acción de gracias por el triunfo obtenido- no es el Jueves Santo sino la Noche de Pascua y, en general, el domingo cristiano. La Misa vespertina del Jueves Santo representa más bien como una profecía de lo que será el gozo exultante de la Misa pascual". Por tanto, sería oportuno explicar en esta celebración "la obligación que los fieles tienen de participar en la Misa dominical y de comulgar al menos por Pascua: todo ello habla de una intensa relación de la Eucaristía con el domingo y con la Pascua".

 

En cuanto a la liturgia...

Quizá Ud. tiene muuuuchos años acudiendo a esta celebración y no se ha fijado en que, por ejemplo, las vestiduras litúrgicas del templo y del ministro sagrado son blancas, que al inicio de la Misa el Sagrario está completamente vacío o que al final el sacerdote omite el rito de despedida y bendición para efectuar el traslado del Santísimo Sacramento, el cual es colocado no en una custodia sino en el Sagrario abierto y discretamente adornado con luces.

Si es más observador, podrá percatarse que al concluir la Misa se despoja al altar del mantel, candeleros, etc., sin ningún rito especial; es más, también se retiran las cruces de la iglesia o se cubren con velo (de preferencia de color rojo) las que no es posible quitar.

Otros elementos destacados de la Misa vespertina del Jueves Santo son:

-El canto del Gloria durante el cual se tocan las campanillas, o las campanas cuando el lugar posee campanario, que no se vuelven a repicar sino hasta la Vigilia Pascual.

-Hostias suficientes para la comunión del Jueves y Viernes Santos. Recordemos que el Viernes no hay consagración.

-Cruz procesional, cirios e incensario han de usarse, pues la celebración reviste gran solemnidad.

-En esta celebración se efectúa el lavatorio de los pies, por tanto no deben faltar el aguamanil, jarra, toallas y lo indispensable para conmemorar este rito; tampoco las sillas donde se colocará de manera visible a las personas designadas para lavarles los pies, que pueden ser menos de 12.

 

Tradición

Aún se conserva en algunos lugares la piadosa costumbre de recorrer siete templos (casas o monumentos) el Jueves Santo, aunque algunos devotos prolongan o realizan este recorrido por la mañana del Viernes Santo.

La tradición popular refiere que estas visitas de templo en templo, a pie y hasta completar siete, se hacen en memoria de los siete principales recorridos que hizo Cristo en su Pasión:

1) En recuerdo del camino desde el lugar de la Última Cena hasta el Monte de los Olivos.

2) Cuando fue conducido de Getsemaní en el Monte de los Olivos a la casa de Anás.

3) Recorrido de la casa de Anás a la de Caifás.

4) De la casa de Caifás hasta ser conducido ante Pilato.

5) Cuando Jesús fue llevado de la casa de Pilato ante el rey Herodes.

6) Se hace en recuerdo de la segunda vez que compareció ante Pilato.

7) Sin meditarse propiamente el Vía Crucis, se conmemora el camino hacia el calvario.

En cada visita es conveniente que tras la lectura bíblica correspondiente, se haga una breve reflexión seguida de un Padrenuestro, Ave María y Gloria.

 

Por otra parte, este mismo día no faltan quienes lleguen a la Misa vespertina portando enormes botellas con agua para bendecir, pensando que es el Jueves Santo cuando se realiza este rito. Sin embargo, el signo que marca la jornada no es el agua sino el Pan, alimento espiritual y material compartido con amor fraterno. Lo adecuado es llevar a bendecir pan y que ese alimento se comparta después con quienes más lo necesitan. Será quizá sólo un gesto, pero con él recordamos lo que el Maestro nos pide: "Les he dado ejemplo, para que lo que yo he hecho con ustedes, también ustedes lo hagan" (cfr. Jn 13,1-15). ¿Y qué es lo que tenemos que hacer? Simplemente aquello que escuchamos ese día en la aclamación antes del Evangelio: "Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se amen los unos a los otros, como yo los he amado" (Jn 13,34). Nada complicado, ¿o sí?

 

-Fuentes: Calendario Litúrgico Pastoral 2016-2017, Comisión Episcopal para la Pastoral Litúrgica, pp.126-127; www.evangelizafuerte.mx  

Última actualización el Lunes 10 de Abril de 2017 13:29