Breaking News:
RSS
Tools
NOTIDIÓCESIS
25 Jun
Celebran dobles bodas de oro en el Espíritu Santo PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Karen Assmar Durán   
Viernes 31 de Marzo de 2017 17:17

En honor de los padres Chalío y Gándara

Familiares, amigos y fieles de los padres Rosalío Acosta Gutiérrez y Juan Luis Gándara Romero abarrotaron el templo parroquial del Espíritu Santo, con ocasión de celebrar el doble jubileo por 50 años de ministerio sacerdotal de quienes fueron, en tiempos pasados y recientes, los párrocos de esta comunidad.

El doble festejo tuvo lugar el domingo 26 de marzo, ofreciéndose en primerísimo lugar la Eucaristía a la que el P. Chalío -actualmente adscrito a la parroquia- invitó a concelebrar al P. Gándara -incardinado a la Diócesis de Parral-, para juntos como en aquella Ordenación del 27 de marzo de 1967 ofrecer la Acción de Gracias por excelencia. Con los festejados concelebraron los padres Alfonso Payán y Miguel Ortega, maestro formador y compañero del Seminario respectivamente, así como el párroco P. Raymundo López, quien junto con el Consejo Parroquial y feligreses tuvieron a bien organizar la fiesta.

Desde Parral -su primer destino pastoral-, Valle de Zaragoza, Belisario Domínguez, Saucillo y Naica, la Resurrección del Señor "en el Cerrito de la Cruz", Santo Niño Jesús de Praga, San José de Ávalos y la anfitriona Espíritu Santo, fueron llegando los fieles, sin faltar por supuesto la familia venida desde Camargo y jóvenes miembros de la Pastoral de Adolescentes. De todos estos lugares y encomiendas hizo referencia el P. Chalío al pronunciar la homilía, así como del Seminario, destacando en ello la presencia del P. Ponchito Payán, de quien señaló fue su maestro de álgebra y matemáticas.

"Al celebrar ahora mis bodas de oro sacerdotales, en primer lugar quiero agradecer a Dios por haberme llamado al sacerdocio... He sido tan feliz, que si volviera a nacer volvería a ser sacerdote", expresó con grande emoción, provocando abundantes aplausos de la asamblea. Y afirmando que su vocación siempre estuvo protegida por la Virgen María, agregó: "Pido perdón a Dios por mis faltas en el ministerio sacerdotal; estoy seguro que me ha perdonado porque es amor y misericordia infinita".

Concluyó con un agradecimiento a sus fallecidos padres y a sus hermanos por su apoyo, a los señores Obispos con los que le tocó trabajar y convivir, a sus hermanos sacerdotes "a quienes quiero tanto", y a todas las personas "que con su oración y trabajo colaboraron conmigo" para poder llevar a cabo su labor sacerdotal.

Cedió luego el micrófono al P. Gándara, quien en un extenso discurso compartió algunas experiencias de su caminar, señalando que la invocación diaria al Espíritu Santo fue vital en momentos en que pensó dejar el ministerio, el cual ha ejercido en muy diversas comunidades por lo que se calificó a sí mismo de un sacerdote andariego, rebelde y soñador: "Dios me ha dado un espíritu aventurero", dijo. No obstante, "cada experiencia que Dios me ha concedido, veo que detrás de mis aciertos y desaciertos Él ha hecho su obra y por eso le doy gloria y alabanza". Y agradeciendo "a Dios y a cada una de las comunidades con las que me tocó compartir la fe", finalizó pronunciando un sonoro "amén" y "gloria a Dios" que fue secundado por la feligresía.

¡Muchas felicidades!

Última actualización el Viernes 31 de Marzo de 2017 17:21