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23 Jun
Misericordia, Señor, hemos pecado PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por P. Fernando Legarreta Huerta   
Viernes 31 de Marzo de 2017 14:43

Rincón del Director

Estimados lectores, los saludo con gran afecto en Cristo Jesús, nuestro amado Señor.

En este domingo V de Cuaresma se vislumbra ya el momento culmen de nuestro trayecto cuaresmal con rumbo a celebrar la Pascua con Cristo. Falta solamente una semana para dar inicio a la Semana Mayor, es decir, Semana Santa. Son días muy especiales de total entrega y dedicación a celebrar los misterios de nuestra fe, la centralidad y núcleo de nuestra salvación, gracias a los méritos de la pasión, muerte y resurrección del Señor Jesucristo.

Ya recorrimos cuatro semanas enteras, a través de las cuales la Palabra de Dios fue penetrando el interior de los corazones, animándolos a recapacitar sobre el mal proceder, sobre el pecado, para ser reincorporados a la vida de la gracia.

Este domingo, en el Evangelio de San Juan que se proclama, Jesús se presenta como "la Resurrección y la Vida". Es interesante interpretar que el "Yo soy" de Jesucristo, es el mismo "Yo Soy" de Yahvé en el Antiguo Testamento. En el libro del Éxodo, cuando Dios se presenta a Moisés y le habla mediante la zarza ardiendo, le dice: "Yo soy" el que te envía; "Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob". Ahora, en el Nuevo Testamento, el evangelista Juan recoge esta serie de afirmaciones con el "Yo soy" de Jesucristo, que se ha de afirmar a lo largo de la Pascua. En esta ocasión de la resurrección de Lázaro, Jesús les anuncia y anticipa: "Yo soy la Resurrección y la Vida".

Comprendamos hermanos, que a lo largo del caminar cristiano, muchos elementos siguen favoreciendo el crecimiento y desarrollo del encuentro con Dios misericordioso que espera a cada uno para reconciliarse con Él. Su invitación es clara: resucitar con Cristo. Si realmente queremos resucitar con Él es necesario primero hacer un acto de abandono, de confianza filial, de humillación y reconocimiento de las faltas personales, pedirle perdón y abandonarse a su gracia infinita.

Y a propósito del tema del perdón, ya en ediciones pasadas les informamos sobre la diversidad de celebraciones penitenciales que en todas las parroquias de la Arquidiócesis se han establecido. De hecho los sacerdotes comenzaron a confesar la semana pasada y todavía queda una semana más que va del lunes 3 al viernes 7 de abril.

Cristo espera en el confesionario, acudamos con corazón contrito y humillado y exclamemos como el salmista: "¡Misericordia, Señor, hemos pecado!" (Sal 50).

Dios está con nosotros.

 

P. Fer