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27 Apr
Cuaresma, tiempo animado por la esperanza PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Mons. Constancio Miranda Weckmann   
Martes 28 de Febrero de 2017 15:56

Mensaje del Arzobispo

La Cuaresma viene a ser un tiempo especial de gracia, una oportunidad sin igual de ejercitar la esperanza que nos anima a escuchar la Buena Nueva del Reino.


La Cuaresma es un tiempo especial que nos da la oportunidad de volver la mirada y nuestros pasos hacia Dios.

Volvemos hacia Dios cuando corregimos el camino, cuando a pesar de nuestras faltas y pecados, ponemos la confianza que se cimienta en la esperanza en el Señor que nos perdona, que escucha el gemido de nuestro corazón contrito y nos da la oportunidad de volver a empezar.

Todo este camino de regreso a la Casa Paterna, a la experiencia del Amor del Padre, lo anima y sostiene la esperanza. Esa gran virtud teologal, que nos regala Dios y que pone en nuestros corazones para impulsarnos al deseo del cielo y de la posesión de Él mismo.

La esperanza nos mueve a cumplir la voluntad de Dios, confiados en la ayuda de su gracia.

Jesús en la Cuaresma nos invita a un cambio radical en la forma de pensar y de actuar, nos invita a la conversión; pero sin la esperanza no hay arrepentimiento ni conversión, no hay ganas ni ánimo de volver.

La Cuaresma viene a ser un tiempo especial de gracia, una oportunidad sin igual de ejercitar la esperanza que nos anima a escuchar la Buena Nueva del Reino que Jesús nos trajo y meditar sus misterios, a recibir los Sacramentos y practicar la oración, para que por el amor a nuestros hermanos logremos comenzar a vivir la Vida de Salvación que nos ganó Jesús.

No permitamos que el ruido del mundo apague nuestra esperanza. A pesar de que el ambiente que nos rodea esté lleno de maldad, violencia e incertidumbre, mantengamos viva la confianza en Dios, el mal no tiene "la última palabra".

La Cuaresma también es una oportunidad para el perdón y la reconciliación, arrojemos de nuestros corazones todo aquello que nos separa del amor a Dios y a nuestros hermanos. Acerquémonos al Sacramento de la Reconciliación.

Hermanos, hagamos de esta Cuaresma el tiempo para ejercitar la virtud de la esperanza, volviendo a anhelar los bienes eternos;  tiempo que nos ayude a prepararnos a celebrar la Pascua del Señor con un corazón abierto.

 

┼ Constancio Miranda Weckmann

Arzobispo de Chihuahua