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Misioneras Franciscanas PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Karen Assmar Durán   
Sábado 22 de Agosto de 2015 11:35

VIDA RELIGIOSA EN LA ARQUIDIÓCESIS

Misioneras Franciscanas de Cristo Pobre, sólo por amor a Cristo y buscando la salvación de las almas.


Ha sido un verdadero privilegio el haber conocido de viva voz de la Madre Fundadora de las Misioneras Franciscanas de Cristo Pobre (MFCP), los pormenores de esta Congregación que vio la luz en Matamoros, Tamps., hace ya 30 años, comunidad religiosa que fue invitada a establecerse en territorio de la Arquidiócesis el año de 1992 por solicitud del Sr. Arzobispo José Fernández Arteaga, hoy emérito.

Esto fue lo que nos compartió la Fundadora, Sor María del Socorro Núñez, y las Misioneras Franciscanas que con ella forman hoy comunidad.

 

Historia de la Congregación

El 10 de agosto de 1985, fiesta de San Lorenzo, bajo la inspiración del Espíritu Santo, la anuencia del Papa Juan Pablo II y el cuidado pastoral del Excmo. Sr. don Sabás Magaña García(+), Obispo de Matamoros, nació esta Familia Religiosa con la finalidad de dedicarse al servicio de la Iglesia en los campos de la CARIDAD, el CULTO y la PASTORAL.

Posteriormente, en la Santa Iglesia Catedral de Matamoros, las Fundadoras Sor Ma. del Socorro Núñez y Sor Ma. del Agnus Dei Delgado (1928-1996), quienes habían profesado hacía ya varios años como Clarisas Capuchinas en Cd. Juárez, realizarían su Consagración Virginal como "Servidoras Franciscanas de Cristo Pobre", hoy "Misioneras Franciscanas de Cristo Pobre". 

La incipiente Congregación tuvo como primer apostolado la atención de un grupo de ancianos desamparados en un asilo llamado "Pan de Vida, A.C.". Por petición de los párrocos las Hermanas comenzaron a dar catecismo y preparar a los niños para su Primera Comunión.

Poco a poco fueron surgiendo vocaciones y del tallo de aquella planta sembrada en 1985 surgió un nuevo brote, pues algunas de las Hermanas que a su tiempo profesaron como Misioneras Franciscanas y cuyo apostolado estaba dirigido a la enseñanza de la doctrina moral y cristiana en colegios y a la formación de catequistas, dieron vida en 1988 a una nueva Congregación: las Hermanas Diocesanas de Cristo Pobre, con residencia en Matamoros. Entre tanto la forma de vida de quienes permanecieron en las Misioneras Franciscanas se desenvolvía en alegría y fraternidad.

Las Fundadoras, Sor Ma. del Socorro Núñez (izq.) y Sor Ma. del Agnus Dei Delgado(┼). Desde los orígenes de la Congregación el trabajo ha sido su medio de sustento y de servicio.

Con el correr de los años nuevas Hermanas fueron integrándose a la pequeña comunidad que para el año de 1992, cuando fue traslada íntegra a la Prelatura de Nuevo Casas Grandes, tierra de misión necesitada de evangelización, ya contaba con 14 Hermanas: 12 profesas y 2 postulantes.

Recibidas con gran benevolencia por quien habría de ser su primer Obispo don Hilario Chávez Joya(┼), éste les proporcionó una pequeña y hermosa casita con una capillita encantadora. Relatan: "La pequeñez del lugar, las carencias y austeridad fueron nuestras compañeras por un buen tiempo. Pero todo esto no disminuyó nuestra alegría franciscana sino que aumentó el fervor y el entusiasmo para seguir adelante creciendo en busca de la voluntad de Dios, la cual se hizo manifiesta cuando Monseñor Hilario nos comunicó que el Sr. Arzobispo de Chihuahua, don José Fernández, le había solicitado un equipo de nuestras Hermanas para atender un asilo de ancianos que estaba por abrirse en la ciudad de Chihuahua".

Cuatro religiosas, acompañadas por la Superiora Mayor Sor Ma. del Socorro, arribó a esta ciudad capital un 12 de octubre de 1992 para atender el Asilo Casa Hogar San Francisco, obra de los Rotarios, que abriría sus puertas el 6 de enero de 1993.

Por su parte, las religiosas que habían quedado en Nuevo Casas Grandes continuaron apoyando en la pastoral: animación litúrgica, catequesis infantil, preparación de confirmandos, evangelización en las colonias más apartadas de la ciudad, misionando en toda la Prelatura. Al mismo tiempo continuaban con el trabajo de hacer repostería para cubrir sus gastos, a fin de no ser gravosas a la economía de la Prelatura ni al pueblo de Dios, y también tener recursos para sacar adelante las obras apostólicas que se les habían encomendado.

Cabe señalar que el 11 de febrero de 1994, fiesta de Ntra. Sra. de Lourdes, con la autoridad que le otorgase la Iglesia, el Obispo-Prelado Mons. Chávez Joya tuvo a bien conceder a la Congregación el Decreto de Aprobación, documento indispensable para la consolidación de la comunidad religiosa ya que éste les confirió personalidad jurídica y aprobaba sus Constituciones.

Entre tanto en Chihuahua, como ya se preparaba a unas jovencitas para ingresar a la vida religiosa, las Hermanas se vieron en la necesidad de buscar una casa donde se pudiera tener a las formandas con el silencio y recogimiento que la preparación requiere, ambiente que el asilo, por ser una casa de trabajo y muy absorbente, no podía proveerles.

En noviembre de 1995 encontraron una casa que podría servir como casa de formación, y la dueña les facilitó el modo de pagarla como renta. Para sufragar tan grande gasto las Hermanas iniciaron una nueva actividad remunerativa: la manufactura de muñecas, labor en la que también participó la Madre Agnus Dei, siempre alegre y entusiasta no obstante su muy decaída salud a causa de la diabetes.

Ese inicio de 1996 les traería una gran pena, ya que el día 10 de enero falleció la Madre Agnus Dei. Había sido llevada al hospital para que fuera mejor atendida, y con una admirable humildad dijo a la Madre Superiora: "Nuestra Madre, por amor de Dios, deme ya permiso de morir, estoy muy cansada". "Recibido el permiso nos bendijo a todas; luego se acomodó o más bien pidió que la acomodaran y así se durmió en la paz de los justos tranquilamente", recuerdan. ¡La primera Franciscana de Cristo Pobre se reunía con el Padre Celestial! Su Misa exequial la presidió Mons. Fernández Arteaga en la Catedral Metropolitana de Chihuahua, donde ese mismo año la comunidad esperaba gozosa celebrarle sus bodas de oro religiosas.

En el año 2000 iniciaron una nueva labor que luego se transformaría en el actual lugar de su apostolado en Chihuahua: la Estancia San Antonio, que alberga a adultos mayores carentes de familia y/o en estado de abandono.

La Congregación también está presente en la Diócesis de Tabasco, donde su Obispo Mons. Gerardo de Jesús Rojas López les ha pedido su apoyo en la pastoral.


Capilla de la Casa Central. 

Carisma

Ser fermento de vida cristiana en la Iglesia llevando el mensaje evangélico, mediante el testimonio de servicio alegre y sencillo, compartiendo con los más pobres el fruto del propio trabajo. "Sólo queremos ser un poco de LEVADURA EVANGÉLICA, que con un testimonio de vida en servicio a los hermanos, a semejanza de Cristo (Ef 4,7), logre fermentar toda la masa del inmenso pueblo de Dios, para que en todas las familias se renueven los Valores del Evangelio", señalan.

Su forma de vida es CONTEMPLATIVA (oración y trabajo remunerativo en casa) y ACTIVA (mediante diferentes apostolados).

 

Espiritualidad

Las Misioneras Franciscanas de Cristo Pobre viven el espíritu cristiano al estilo de San Francisco de Asís, con una vida sencilla que se desarrolla entre los hermanos.

Son San Francisco y Santa Clara los modelos a seguir, ¿cómo? Ellas mismas responden: "Como Francisco, predicando el Evangelio y viviéndolo en carne propia, desprendido de todo lo material para ser libre, hermano de todos... Y como Clara, liberándose de todos los afanes mundanos para dedicarse a las cosas de Dios en oración, soledad y oblación continua de sí misma como Cristo en la Eucaristía y en la Cruz".

También María, "la Dulce Doncella de Nazareth", les enseña a amar, adorar y glorificar a Dios en la fe.

 

Con los residentes de la Estancia San Antonio.

Apostolado

Es la Estancia San Antonio su principal labor actualmente. Este asilo se estableció inició funciones el año 2002 debido a que la Casa Hogar San Francisco, que financiaban los Rotarios, fue cerrada tras trece años de labor.

Las Misioneras Franciscanas, luego de varios acontecimientos, con la ayuda de Dios consiguieron un terreno en la Col. Aeropuerto donde pudieron fincar poco a poco cada área de la Estancia. Para su adquisición, la propietaria del terreno les dio bastantes facilidades de pago y las Hermanas trabajaron mucho para recaudar fondos y no parar la construcción. Así, en casa nueva y en el Año Nuevo 2002, pudieron recibir a quienes han sido desde los inicios de la Congregación objeto de su especial cuidado: los ancianitos.

La mayoría de los actuales residentes son mujeres, sin familia o abandonados, rescatados de las calles y llevados a la Estancia.

 

Organización

La Casa Central de las Misioneras Franciscanas se ubica en esta ciudad, en la colonia Santo Niño, y continúa como Superiora General la Madre Fundadora Sor Ma. del Socorro Núñez, quien es oriunda de Los Mimbres, Durango, donde nació hace 74 años.

 

Formación

Las etapas de formación gradual, propias de todo Instituto religioso, fueron tomando forma y solidez en la Congregación, para alcanzar una formación integral:

-Postulantado.

-Noviciado.

-Juniorado.

-Formación continua.

"Continuar estudiando es con el fin de prepararse para prestar un buen servicio a la Iglesia y estar al día en el impulso que el Espíritu Santo le comunica", afirman.

 

Sostenimiento de la comunidad religiosa

Desde su surgimiento, las Hermanas han compartido con los pobres el fruto de su arduo trabajo, en especial elaborando repostería fina que suelen vender en las parroquias de San Felipe y San Antonio de Padua. "Todo lo que nosotras hacemos el Señor lo hace rendir", aseguran.


Las actuales comunidades

Las religiosas que hacen comunidad en la Arquidiócesis están en continuo contacto aunque, por sus respectivas responsabilidades, tengan que vivir en diferentes casas. Tantos sus nombres como fechas de profesión son:

-Casa Central:

1) Madre Fundadora y Superiora General Hna. Ma. del Socorro Núñez Reyes: 30/Abr/1962.

2) Hna. Norma Delia Moyeda Sotelo: 11/Feb/1994.

-Estancia San Antonio:

1) Madre Superiora Hna. Martha Hernández Jaramillo: 06/Oct/1991.

2) Hna. Alicia Hernández Bermúdez: 15/Sept/1987.

 

Misioneras Franciscanas de Cristo Pobre

-Casa Central: C. 27ª #2302, Col. Santo Niño. Tel. (614)413-4472.

-Estancia San Antonio: C. 5ª y 73 #7400, Col. Aeropuerto. Tel. (614)446-5202.