Breaking News:
RSS
Tools
NOTIDIÓCESIS
23 Jun
Franciscanas de la Inmaculada PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Karen Assmar Durán   
Lunes 10 de Agosto de 2015 12:43

VIDA CONSAGRADA EN LA ARQUIDIÓCESIS

En el año de 1941, a petición del párroco don Martín Luis Quiñones, con la venia del Sr. Obispo don Antonio Guízar y Valencia, llegaron a la benemérita ciudad de Santa Rosalía de Camargo cuatro religiosas, las primeras Hermanas Franciscanas de la Inmaculada Concepción (HFIC) en territorio diocesano, para atender la pastoral de la salud en los enfermos del cuerpo y del alma.

Esta primera semilla en Chihuahua daría su fruto, pues posteriormente más Hermanas arribarían para atender un colegio católico, al día de hoy el único en la citada ciudad.

 

La finalidad particular de la Congregación fue: "Prepararse para cultivar la viña del Señor destrozada" por las leyes de Reforma.


Breve historia de la Congregación

Nacidas en 1874 en la Ciudad de México, en medio de las fuertes corrientes de secularización y desacralización de tiempos de la Reforma, las Hermanas Franciscanas fueron un modesto esfuerzo suscitado por el Espíritu Santo como respuesta a las necesidades del pueblo de Dios, ante la situación del país, para conservar, sostener y difundir los grandes valores de la vida consagrada, bajo la protección maternal de la Inmaculada Concepción.

El fundador fue fray José del Refugio Morales Córdova (1836-1894), sacerdote de la Orden de Frailes Menores (Franciscanos), oriundo de Texcoco.

José Isidoro, tal fue su nombre de pila, realizó sus estudios eclesiásticos en el antiguo Colegio Apostólico de San Francisco de Propaganda Fide en Pachuca, y fue ordenado sacerdote el 8 de julio de 1860. Luego, ante el vendaval anticlerical desatado por el gobierno, en 1861 fray Refugio y sus compañeros fueron violentamente exclaustrados; entonces, por disposición de sus superiores, fue asignado a la iglesia de la Encarnación (actualmente Biblioteca Iberoamericana), en la Cd. de México, donde permanecería el resto de su vida y desde donde desempeñaría también permanentemente el cargo de Guardián (Superior) de los religiosos exclaustrados del Colegio de Pachuca.

Con la firme intención de llevar a cabo una fundación que le había inspirado el Señor, fray Refugio escogió de entre sus hijas espirituales a las más aptas y piadosas para conformar una nueva congregación a la cual llamaría "Hijas del Corazón de María", quienes habrían de ser el fundamento de las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada Concepción, que inició con un profundo carácter de vida conventual y monástico, heredado del espíritu franciscano transmitido por el Padre Fundador.

En agosto de 1874 recibieron el hábito franciscano las tres primeras religiosas, a quienes además de los ejercicios de piedad fray Refugio exhortaba a la práctica de las obras de misericordia, a fin de llegar a la más perfecta caridad para con Dios y para con el prójimo. De entre estas tres primeras Franciscanas sobresalió, por su mucha virtud y prudencia, la Srita. Dolores Vázquez (1850-1897) -en religión Sor María de la Luz de Cristo Crucificado-, a quien se considera cofundadora puesto que cooperó eficazmente a la fundación de la Congregación. La "Madre Doloritas", como se le conoce, fue instituida Superiora de la naciente Congregación, cargo en el que fue confirmada y retuvo hasta el fin de sus días.

Las religiosas del nuevo Instituto, en actitud de permanente conversión a Dios, se dedicaron a restaurar la viña del Señor, destrozada por la persecución religiosa, sirviendo a los enfermos en los hospitales y en la educación cristiana a las niñas pobres. Recibieron la aprobación diocesana en 1896, en 1921 fueron agregadas a la Orden de los Frailes Menores y en 1963 la Congregación y sus Constituciones fueron aprobadas definitivamente por la Santa Sede.


Desde el nacimiento de la Congregación fue importantísima la visita a los enfermos de los hospitales civiles, que carecían frecuentemente de toda asistencia espiritual.

Carisma

"Nuestro carisma -señalan- procede de la profunda experiencia de Dios que el Espíritu Santo concedió a San Francisco de Asís, a quien, con una vida de total conversión a Dios en la oración y en la penitencia, dio respuesta a la invitación divina: 'Francisco, repara mi Iglesia'"; es decir: "Ser en la Iglesia y para la Iglesia miembros constructivos para restaurar la viña del Señor, mediante la entrega total a Cristo pobre y humilde, en la oración, sacrificio y acción pastoral".

 

Espiritualidad

Teniendo en el Pobrecillo de Asís su modelo de vida religiosa, la espiritualidad de la Congregación es por ende franciscana y, a la vez, mariana, pues se vive el espíritu de minoridad que San Francisco vivió y se tiene a la Santísima Virgen María, en el Misterio de su Inmaculada Concepción, como Patrona de la Congregación.

 

Apostolado

"Nuestro apostolado principal será el testimonio auténtico de vida consagrada, mediante la fiel observancia de nuestro compromiso evangélico de seguir a Cristo pobre y humilde", el cual fomentan constantemente con la oración y la conversión, específicamente a través de:

-Pastoral de la educación.

-Pastoral de la salud.

-Casas hogar, también para niños con discapacidades.

-Jardín de Amor para niños con sida.

-Hogar de adultos mayores.

-Evangelización y catequesis.

-Casas de retiro.

-Misión Ad gentes.

En la Arquidiócesis, en Camargo, cuentan con tres casas, siendo la primera de ellas la que acogió a las cuatro Hermanas que llegaron en 1941 para atender lo que entonces se llamó Hospital Providencia -hoy Clínica Santa Clara-, que inició labores el 19 de marzo de 1941 en condiciones muy desfavorables pero, poco a poco, con la ayuda de personas generosas y de un corazón lleno de amor de Dios, viendo a Cristo en el pobre que sufría, lograron ir sosteniendo y mejorando el pequeño hospital.

Franciscanas de la Clínica Santa Clara.

Diez años más tarde, en 1951, abrieron en Saucillo la casa "Dulce Nombre de María" para niñas huérfanas, que se suprimió en 1964. Pero el Hospital Providencia, aun con muchas privaciones y sacrificios que las Hermanas supieron afrontar heroicamente, seguía dando servicio. Inicialmente se recibieron ancianos y enfermos de tratamiento; luego se vio la necesidad de una sala de operaciones y  sala de recuperación. Las propias Hermanas han fungido como anestesiólogas, instrumentistas, parteras, enfermeras, etc., dando a cientos y cientos de pacientes que han pasado por ahí no sólo una cálida atención sino el alimento de la Palabra de Dios y el consuelo, logrando con ello numerosas conversiones aun en personas de mal vivir.

En 1962 el hospital apenas se sostenía de caridad y con la ayuda que los enfermos podían dar, de tal manera que la Madre general Sor Gertrudis Balcázar, con la asistencia de Mons. Guízar, varios sacerdotes, religiosas, médicos y personas de buena voluntad, se promovió la construcción de un nuevo edificio que, con mucho sacrificio y la ayuda de las Hermanas de Estados Unidos, se pudo terminar, acondicionándose la obra con mobiliario adecuado para servir mejor a los enfermos. La bendición de la llamada "Clínica Santa Clara", la presidió el Arzobispo don Luis Mena Arroyo el 13 de abril de 1966.

Por muchos años fueron el Hospital Providencia y posteriormente la Clínica Santa Clara el único lugar para la asistencia de la salud al que podían acudir los camarguenses y vecinos de los poblados aledaños, por lo que sus habitantes recuerdan con inmensa gratitud todos sus servicios.

Actualmente son tres religiosas con estudios en enfermería las encargadas de la atención y administración en la clínica.

Por otro lado, en aquel significativo año de 1962, las Hermanas fundaron el Instituto Amado Nervo, uno de los más reconocidos de la región pero que en fechas recientes ha visto enormemente disminuida la población estudiantil tanto de pre-escolar como de primaria y secundaria, debido a la violencia imperante. En esta institución educativa laboran cuatro religiosas.

La tercera casa de las Franciscanas en Camargo es la casa de reposo para Hermanas mayores, aquellas religiosas que por edad y salud ya no pueden continuar con el apostolado que exige esta Congregación de vida activa. Habitan la casa, donada por el Profr. José Pablo Meouchi(┼), seis religiosas.


Franciscanas del Instituto Amado Nervo. 

Organización

Presentes con más de mil religiosas distribuidas en casi dos centenares de casas, las Franciscanas hacen presencia en México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Perú, Argentina, Chile, EUA, España, Portugal, Italia y algunos países de África Central.

Están organizadas por Provincias; en México son dos: la Provincia de Cristo Rey y la de Ntra. Sra. de Guadalupe; las Hermanas de Camargo pertenecen a la primera, que también abarca las comunidades establecidas en Cd. Juárez y Nuevo Casas Grandes, Guanajuato, Durango, Zacatecas y la Ciudad de México, donde se encuentra la sede de la Asamblea General.

 

Sostenimiento de las comunidades

La Providencia divina nunca ha dejado de su mano las Obras que las Hnas. Franciscanas llevan a cabo en la "Perla del Conchos", además de que la clínica, escuela y casa de reposo son sostenidas también gracias a la aportación de los fieles, que a través de las cuotas escolares y el pago por los servicios del hospital, contribuyen en gran medida a que esta labor permanezca.


Religiosas de la casa de reposo: "Sois netamente Franciscanas de la Purísima Concepción, sois mensajeras de Cristo, mensajeras de la Iglesia".

Las actuales comunidades religiosas

El nombre y fecha de profesión de las cuatro Hermanas que integran la comunidad del Instituto Amado Nervo, ubicado en calle Rayón y Cuauhtémoc #101, Col. Centro, son:

1) Superiora Hna. Caridad Rojas Rojas: 11/Ago/1984.

2) Hna. Luz María Morales Olvera: 15/Dic/1966.

3) Hna. María Gloria Galeana Espino: 14/Dic/1969.

4) Hna. Elvia Bernal González: 23/Jul/2003.

Las tres religiosas que atienden la Clínica (en Ave. Juárez #105) son:

1) Superiora Hna. María Delgado Vázquez: 04/Jul/1995.

2) Hna. Audelia Terrazas Soto: 29/Jun/1989.

3) Hna. Esperanza Robles Garibay.

Tras una vida desgastada en el servicio, dedicada a restaurar la viña del Señor, hoy son cinco las religiosas que están atendidas por una de sus Hermanas en la casa de reposo:

1) Hna. Juanita Gutiérrez Neri: 20/Ago/1979.

2) Hna. Consuelo Tapia Rebollar: Dic/1947.

3) Hna. Áurea Durán Sánchez: Feb/1952.

4) Hna. Ma. del Socorro Durazo Luna: 15/Dic/1954.

5) Hna. Emiliana Vargas Aguilar: 1954.

6) Hna. Graciela Gómez Olvera.

Cabe señalar que la Hna. Mary Delgado es la Superiora tanto de la Clínica como de la casa de reposo.

 

Vocaciones

"Si tienes inquietud hacia la vida religiosa, o crees tener vocación hacia ella, ¡llámanos o escríbenos! Queremos ayudarte a responder el llamado que Dios te está haciendo en este momento de tu vida".

 

Hnas. Franciscanas de la Inmaculada Concepción

En Cd. Camargo, Chihuahua. Tels.  (648)462-0344, 462-0415 y 462-0924; e-mail: Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla con la Hna. Mary.