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23 Jun
Clarisas Capuchinas PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Karen Assmar Durán   
Sábado 01 de Agosto de 2015 18:40

VIDA CONSAGRADA EN LA ARQUIDIÓCESIS

"El Señor esté siempre con vosotras y ojalá vosotras estéis siempre con Él. Amén". (Bendición de Santa Clara)

En días recientes se cumplieron los primeros 70 años de presencia en la Arquidiócesis de Chihuahua de las Clarisas Capuchinas (CC), Orden de monjas contemplativas de gran tradición en nuestro país, que el próximo 8 de octubre estarán celebrando precisamente 350 años de haber arribado a territorio nacional.

Ha sido esta forma de vida la que ha conquistado y fascinado, a través de muchos siglos, a tantas Hermanas que se han santificado en el silencio y la sencillez de una vida escondida en Dios, tras los muros de numerosos monasterios aún presentes en el mundo entero, en virtud del Espíritu que guía este carisma desde los orígenes.

Pero conozcamos más sobre la Orden, gracias a lo que las propias monjas del Monasterio de Santa María de Guadalupe y Santa Coleta nos comparten:

 

Breve historia de la Orden

El origen de su patrimonio espiritual proviene del árbol plantado por Francisco y Clara en la iglesita de la Porciúncula, en Asís (Italia), a los pies de Santa María de los Ángeles. Dos almas extraordinarias que, siguiendo las huellas de Cristo pobre, eligieron el último lugar en la sociedad para encontrar al Señor en los pequeños, pobres y marginados de su tiempo.

Chiara Favarone nació en 1193 en el seno de una familia perteneciente a la más augusta aristocracia de Asís; por ello, el hecho de tomar la determinación de seguir a Cristo y sobre todo de entregar su vida a la visión revelada a Francisco: "quitar del mundo malvado tan precioso botín para enriquecer con él a su divino Maestro...", sería causa de gran oposición familiar.

La Fundadora: "Clara de nombre, clara en la vida y clarísima en la muerte".

Hubo de huir del palacio familiar para poder seguir las huellas de Cristo pobre y crucificado por el camino de la sencillez, de la humildad y pobreza, y así por más de 40 años hasta su muerte, el 11 de agosto de 1253, en el convento de San Damián por ella fundado en Asís.

Las llamadas entonces "Damas Pobres", dado un especial "privilegio de pobreza" otorgado por el Papa Inocencio III en 1216 mediante el cual no podrían ser obligadas por nadie a recibir posesiones, serían llamadas "Clarisas" a la muerte de la Madre Fundadora.

Bajo la Regla de Santa Clara y la dirección espiritual de los Capuchinos se daría la reforma de la Orden, según el espíritu y los ideales de la Venerable María Lorenza Longo (1463-1542): la vida en suma pobreza sin dote ni posesión alguna, austeridad de vida, retiro del mundo bajo rígida clausura, sencillez en la vida fraterna, pero sobre todo intensa vida de oración de día y de noche, dando con ello a la Iglesia elocuentes testimonios de santidad de tantas hermanas que con su vida revelan la belleza del seguimiento de Cristo.

 

Carisma y Espiritualidad

La espiritualidad franciscana, radicalmente evangélica, halló en Santa Clara y sus hermanas pobres la versión femenina auténtica, que luego se transmitiría a las sucesivas generaciones de Clarisas, con sus reformas y sus modelos de santidad. Los valores fundamentales de la espiritualidad capuchina son:

-La Vida en la Iglesia: "Hemos de amar intensamente a la Iglesia, profundizar en su misterio y tomar parte, con nuestra vida contemplativa, en su vida de santidad al igual que en su misión salvífica universal" (Constituciones). Amar intensamente a la Iglesia es ayudarle a asumir los pecados de otros, tomar sobre sí mismas las pruebas de otros, acoger el dolor, el sufrimiento y tal vez incluso los efectos de los pecados de quienes les rodean, y cargar confidencialmente y con afectuosa misericordia con su debilidad.

-Vida Contemplativa: "La contemplación de las cosas divinas y la asidua oración con Dios en la oración es el primero y principal deber de todos los religiosos. Pero en virtud de nuestra vocación especial hemos sido llamadas para que, entregadas totalmente a Dios en soledad y silencio, en oración asidua y generosa penitencia, enderecemos a Dios de manera estable nuestro espíritu y nuestra vida" (Constituciones).

-Vida de Penitencia: "Penetradas del espíritu de constante renovación, consideremos, ante todo, como excelente medio de penitencia la misma vida evangélica que hemos abrazado, con las múltiples renuncias que lleva consigo" (Constituciones).

-Vida Fraterna: La vida fraterna es el corazón del carisma, pues en ella se manifiesta la genuinidad de la pobreza y de la contemplación, porque el amor fraterno es el punto de referencia para saber si se vive el Misterio Pascual: "Cada una manifieste a las demás confiadamente su necesidad, y todas procuremos ayudarnos y servirnos a porfía, de tal manera que ninguna hermana se vea obligada a buscar fuera de nuestra familia lo que hubiera debido encontrar entre nosotras" (Constituciones).

Más allá de los límites del monasterio se ofrece una gran oportunidad de practicar la caridad con rasgos de fraternidad, tener el alma abierta a toda la fraternidad eclesial, a toda la humanidad y a toda la Creación, como Francisco y Clara; es decir, sentirse hermanos de todos.


Oración y trabajo, elementos esenciales en la vida de una Clarisa Capuchina. 

Apostolado

El apostolado general de las Capuchinas es llevar en el corazón las ansias y los dolores de todos los hombres: "El mejor campo de la caridad lo encontraremos en nuestro apostolado propio, esto es, en el mismo testimonio de nuestra vida, alimentado con la oración y la penitencia". Bendecidas con la posibilidad de percibir la gracia, esta gratitud les mueve a compartir su sabiduría con los corazones receptivos que les rodean, de tal manera que cualquiera que toca a las puertas del monasterio buscando alimento, ya para el cuerpo, ya para el alma, encontrará una 'anciana' espiritual a la espera, deseosa de dar en abundancia.

En cuanto al apostolado local, desde aquel histórico 28 de mayo de 1945 cuando llegaron procedentes del monasterio de Tlalpan de Juárez las primeras cinco Hermanas, éste ha consistido según lo especifica la carta circular fechada el 9 de junio de 1945 que dirigiera el Sr. Obispo Don Antonio Guízar y Valencia al erigir canónicamente la fundación:

"Con gran satisfacción y con la licencia de la Santa Sede, hemos fundado en esta ciudad de Chihuahua un Convento de Religiosas Capuchinas de Santa María de Guadalupe y de Santa Coleta, para que oren y hagan penitencia por todos los que forman la diócesis de Chihuahua y en particular por la santificación de los sacerdotes y de los seminaristas que habrán de ser también sacerdotes.

Recomendamos a los fieles de la ciudad y de la Diócesis a las religiosas Capuchinas de este convento, dado que éstas llevan su vida recogida de oración y penitencia por nosotros, les ayuden con sus donativos para que tengan lo necesario para su alimentación y vestido. Dios recibirá la caridad que con ellas se haga con agrado".

 

Elaboración de hostias, principal fuente para su sostenimiento.

Organización

Constituidas en Federaciones, las Clarisas Capuchinas cuenta en México con: Federación del Norte, Federación del Sur y la Federación del Santísimo Sacramento, cada una con su Madre presidente y un Consejo, quienes a su vez animan y guían los proyectos de la Orden.

Asimismo en los monasterios el gobierno está a cargo de una Abadesa, actualmente la Hna. Ana María Recéndez Delgado -nombrada de entre las mismas religiosas- y su Consejo conformado por secretaria, formadoras y ecónoma.

La presencia de las Clarisas Capuchinas abarca a la mayoría de los Estados de nuestro país, en algunos de ellos hay varios monasterios; en Chihuahua, además de la ciudad episcopal están presentes en Cd. Juárez, Cd. Madera y Nuevo Casas Grandes.

 

Formación

En México se cuenta con un Noviciado común ubicado en Zapopan, Jal., al que son enviadas las novicias de las tres Federaciones.

El Juniorado es igualmente común por tres meses cada año, en la casa de estudios Santa Verónica, en el Estado de México. A esta institución, en la cual desde 1998 se ofrece un diplomado en Teología, se envía a religiosas de los diferentes monasterios para recibir la formación permanente; y en Roma (Italia) asisten por dos años a cursos intensivos del propio carisma.

 

Sostenimiento de la comunidad religiosa

Su principal sostén es la producción de hostias, pero también el lavado y planchado de vestidos de novia y quinceañera, la preparación de repostería y rompope y en el mes de diciembre los solicitadísimos buñuelos, llegando a elaborar por temporada hasta 550 kgs.

Cuando la necesidad apremia salen a vender sus productos a las parroquias de San Felipe Apóstol, San Antonio de Padua y la rectoría de San Nicolás de Bari. "Y lo más importante es la ayuda de la Providencia por medio de las personas que no dejan de apoyarnos con sus donativos, despensas y en el mercado de abastos", afirman.

 

La actual comunidad

Como buenas contemplativas, también las Clarisas Capuchinas al profesar suelen trocar -poco o mucho- su nombre de pila por un nombre en religión. Y aunque algunas se encuentran fuera por motivos de estudios o causas de fuerza mayor, son 18 las religiosas y una postulante quienes conforman la comunidad:

1) Abadesa Hna. Ana María (Ana Luisa Reséndez Delgado): 12/May/1987.

2) Hna. María de la Luz (Ma. del Rosario Estrada Estrada): 12/Jul/1948.

3) Hna. María del Carmen (Ma. Luisa Sierra Borquez): 16/Ago/1954.

4) Hna. María Estela (Felipa Tiscareño Valdez): 30/Abr/1968.

5) Hna. Rosa María (Ma. de la Luz Romo Casillas): 04/Oct/1979.

6) Hna. María Esperanza (Ma. Guadalupe Rangel Rodríguez): 19/Mzo/1986.

7) Hna. María Coleta (Esperanza Villegas Meléndez): 11/Ago/1987.

8) Hna. Teresa de Jesús (Rafaela González Murillo): 17/Sept/1987.

9) Hna. María Teresa (Teresa López Roque): 02/Ago/1992.

10) Hna. María Julieta (Julieta Cisneros Franco): 25/Dic/1993.

11) Hna. María Luisa (Ma. Luisa Juárez Ramos): 04/Oct/1996.

12) Hna. María Felipa (Felipa Tiscareño Esparza): 20/Abr/1998.

13) Hna. Clara Lucina (Irma Lucina Reséndez Romero): 17/Sept/1999.

14) Hna. María del Carmen del Niño Jesús (Ma. del Carmen Bocanegra Domínguez): 11/Ago/2001.

15) Hna. María de Jesús (Ma. de Jesús Tiscareño Tiscareño): 31/Dic/2002.

16) Hna. Esther Noemí (Esther Noemí Armendáriz Becerra): 08/Sept/2006.

17) Hna. Cristel  Rubí (Cristel Rubí Nevárez Morales): 11/Ago/2011.

18) Hna. Brisa de San Pío de Pietrelcina (Brisa Martha Bustillos García): 20/Sept/2014.

Postulante:

1) Jannet López Sánchez.

 

Vocaciones

Las Hermanas Clarisas Capuchinas invitan a que si alguna joven, movida por divina inspiración, se siente llamada a buscar su vocación dentro de la Orden, ellas en el fiel seguimiento de la Regla dada por su Madre Fundadora Santa Clara, se esforzarán por ofrecerle una respuesta a su esperanza y aspiraciones.

"A ti JOVEN, si sientes que DIOS TE ESTÁ LLAMANDO a esta forma de vida, comunícate con nosotras".

 

Orden de Clarisas Capuchinas

Monasterio de Santa María de Guadalupe y de Santa Coleta

General Rincón #4709, Col. Nombre de Dios. Tel.: (614)424-1120.