Hagamos lío, Miscelánea

Preparémonos para la Resurrección

Hagamos lío

 

Por: Ana Matán, Comunidad Misionera (COMI)

“Ésta es la noche en que, por toda la tierra, los que confiesan su fe en Cristo son arrancados de los vicios del mundo y de la obscuridad del pecado, son restituidos a la gracia y son agregados a los santos” (Pregón pascual).

La Cuaresma es el tiempo propicio de preparación para la gran noche, la noche en que toda tiniebla desaparece y en la que la mayor luz, Cristo, vence el pecado y la muerte para darnos una nueva vida.

Los últimos meses -un año si contamos desde la pasada Semana Santa- han sido complejos pues muchas cosas y temas están en jaque, incluida la fe. 

A pesar de la tecnología y de la posibilidad de poder seguir las transmisiones virtuales de la Misa, justamente esa distancia del Sacramento es la que ha puesto a prueba nuestra relación con Dios. La Comunión espiritual ciertamente nos fortalece, pero el Sacramento de la Eucaristía lo valoramos y apreciamos porque nos permite recibir y unirnos a Cristo presente ahí en su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad.

En la tempestad los discípulos tuvieron miedo. Así también nosotros dudamos, tememos. Sin embargo, recordemos que Cristo siempre ha estado con nosotros, invitándonos siempre a “orar en todo tiempo”. Es ahora, entonces, cuando más debemos recurrir a la oración, cuando no debemos temer ni dudar.

La oración humilde y perseverante nunca vuelve vacía después de llamar a las puertas de Dios. Así lo expresa Luis de la Palma en su libro “La Pasión del Señor” -el cual por cierto resulta una gran herramienta para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua-. Este sacerdote jesuita va al corazón de Aquel que nos ha entregado todo su amor, desmenuzando cada uno de los acontecimientos de la Pasión de una manera detallada y sensible para admirarnos del amor que nos ha dado a través de su dolor. Describe así mismo a María como la mujer que aceptó la voluntad de Dios siempre, hasta entregar a su Hijo por la salvación de la humanidad. En una parte del libro, el autor español expresa cómo los discípulos quieren consolar a María. Y dice: “¿Quién iba a consolar a la Consoladora de los afligidos?”. Ella permaneció fiel y con la luz de su fe nos da la esperanza de un nuevo porvenir y una nueva vida para todos, especialmente para aquellos que en este mal tiempo hemos sufrido la pérdida de un ser querido, “de un amigo que se fue”. Esa fidelidad de María en la hora de la prueba la expresa muy bien la canción “Llena de Gracia”, de The Vigil Project: “No existe un corazón que ame más, que aquel que dijo ‘sí’ hasta el final. No descansó, nunca dudó, lo hizo todo con fe y con amor”.

Por su parte Papa Francisco, en su Mensaje de Cuaresma 2021, nos invita a que “renovemos nuestra fe, saciemos nuestra sed con el ‘agua viva’ de la esperanza y recibamos con el corazón abierto el amor de Dios que nos convierte en hermanos y hermanas en Cristo”. La Iglesia nos propone prácticas como la abstinencia y el ayuno, la oración y la limosna para que, a través de ellas, fortalezcamos la fe y busquemos una mejor relación con nosotros mismos, con los demás y con Dios. En otra invitación suya, nos pide orar para “vivir el sacramento de la Reconciliación”, ya que el perdón y la reconciliación son clave para la paz. Además, como decía el Papa Pío XII: “El drama de nuestra época es haber extraviado el sentido del pecado, la conciencia del pecado”. Es decir, no sentirse necesitados del perdón de Dios que no se cansa de perdonarnos.

Dejemos que el amor de Dios nos perdone, nos abrace, nos llene y nos sane.

Existen hoy numerosos auténticos mártires cuyas vidas han de ser inspiración para todos, pues han conservado, defendido y testimoniado su fe y su perdón hasta el final. También para hoy, que estamos preparándonos para celebrar la Resurrección del Señor, otro de los mayores testigos de la fe que la Iglesia nos propone es el casto esposo de María, San José, quien en el silencio y la obediencia confía y nos enseña a confiar en que nada se escapa de los planes del Señor. Preparemos nuestro corazón, meditando en todos estos fieles testigos de la fe, para abrirlo a la noche de la Gran Vigilia, con la certeza de que Cristo ha vencido la oscuridad para siempre y viene a llenarnos de su Luz.

Share this Story
  • Hagamos lío Miscelánea

    Preparémonos para la Resurrección

    Hagamos lío   Por: Ana Matán, Comunidad Misionera (COMI) “Ésta es la noche en que, por toda la tierra, los que confiesan ...
Load More Related Articles
Load More In Hagamos lío

Check Also

Contemplemos el Amor de Dios

Carta del Director ¡Saludos a todos! Después de ...

Anuncio