Artículos, Esta es nuestra fe

Adoración, ¿a la cruz o al Misterio de la Cruz?

Por: Hno. Lic. Edwin A. Torres Lozano.

El tema de la cruz ha sido controversial para nuestros hermanos no católicos, quienes han aprovechado en su labor de proselitismo el que en el contexto de la Semana Santa, sobre todo el Viernes Santo en que la Iglesia dedica en la liturgia de ese día un momento para la “adoración de la cruz”, para atacar a la Iglesia Católica y llamarnos idólatras. ¿En verdad somos idólatras? ¿Los católicos adoramos la cruz o al Misterio que encierra?

Para dar mayores luces sobre este planteamiento, desmenucemos tres preguntas más con que nos suelen increpar los hermanos separados:

1) Si la cruz fue el arma que mató a Jesús, ¿por qué los católicos la adoran?

Que quede claro: En ninguna parte de la Biblia se presenta la cruz como arma. En realidad, no fue la cruz la que mató a Jesús, sino nuestros pecados. LA CRUZ FUE EL INSTRUMENTO DE NUESTRA SALVACIÓN, la puerta por la que Cristo entró en la gloria.

Esto es lo que dice la Biblia acerca de la cruz: “Por toda respuesta Jesús declaró: ‘Ha llegado la hora en que el Hijo del Hombre va a entrar en su Gloria. En verdad les digo: Si el grano de trigo no cae en tierra y no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto'” (Jn 12,23-24). Estando en la cruz, Jesús sufrió y conquistó la Gloria; al mismo tiempo realizó el plan de Dios, por eso la cruz se transformó en el símbolo de la voluntad de Dios, símbolo del cristiano. ¡No se puede ser cristiano sin cruz!

Dijo Jesús al respecto: “Si alguno quiere seguirme, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga” (Mc 8,34). Así que si alguien se dice cristiano y no ama ni abraza la cruz, en verdad no es cristiano. Seguir a Cristo implica negarse a sí mismo y tomar la cruz de cada día con amor, entrega y esperanza. Pero claro, no todos entienden esto. Dice la Palabra de Dios: “El mensaje de la cruz no deja de ser locura para los que se pierden. En cambio, para los que somos salvados, es poder de Dios. Mientras tanto, nosotros proclamamos un Mesías crucificado. Para los judíos, ¡qué escándalo más grande! Y para los griegos, ¡qué locura!” (1Cor 1,18-23).

Amados hermanos, para nosotros el mensaje de la cruz debe ser manifestación del poder de Dios, fuerza y ánimo, no escándalo o tristeza, pues en ella Cristo venció a la muerte.

2) ¿Es cierto que Jesús murió en un madero y no en una cruz?

La Escritura solamente utiliza cuatro veces la palabra “madero” (Hch 5,30; Hch 10,39; Gál 3,13; Jer 10,3-5), pero sólo para decir que la cruz era de madera; en el resto de las menciones se usa claramente la palabra “cruz”, como ya hemos visto en las citas anteriores. Existen textos bastante explícitos donde, por ejemplo, se habla de los clavos: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos” (Jn 20,25); y también sobre el letrero que colocaron en la cruz -por cierto lo suficientemente grande para que todos lo pudieran leer-, el cual estaba sobre su cabeza, no encima de sus manos: “Encima de su cabeza habían puesto un letrero que decía por qué lo habían condenado: ‘Éste es Jesús, el rey de los judíos'” (Mt 27,37).

3) Entonces, ¿por qué los católicos el Viernes Santo adoran la cruz?

En concreto el Viernes Santo los católicos NO adoramos la cruz material, sino el “MISTERIO DE LA CRUZ”, es decir, a Cristo que por nosotros padeció ese suplicio (Flp 3,18). Por tanto, lo único que pretenden al decir que los católicos somos idólatras es difamar a la Iglesia, engrosar sus filas y ganar adeptos.

Lamentablemente no pocos católicos por no estar preparados han caído en la trampa; por otra parte, muchos de los que predicamos la Palabra de Dios no aclaramos estos puntos. Pero gracias a Dios y a medios como el Noti, se está formando a muchos católicos en su fe. De modo que si usted como católico quiere evangelizar y enseñar a otros, dígales que el Viernes Santo no adoramos la cruz material, sino el Misterio de la Cruz. Si se le dificulta, relea este tema y compártalo.

Dios nos ilumine y guíe nuestro caminar. ¡Unidos en la oración!

Himno

Cruz de Cristo, cuyos brazos todo el mundo han acogido.

Cruz de Cristo, cuya sangre todo el mundo ha redimido.

Cruz de Cristo, luz que brilla en la noche del camino.

Cruz de Cristo, cruz del hombre, su bastón de peregrino.

Cruz de Cristo, árbol de vida, vida nuestra, don eximio.

Cruz de Cristo, altar divino de Dios-Hombre en sacrificio. Amén.

(Liturgia de las Horas Viernes Santo, hora nona)

-Sección a cargo de los Misioneros Apóstoles de la Palabra. El autor es licenciado en Psicología y ofrece consejería on-line en facebook: @edwinpsico y en https://bienestar-emocional-3.ueniweb.com/ Envía tu duda de fe, sugerencia o comentario vía Facebook: Evangelio y cultura CDMX o al correo: evangelioyculturamedios@gmail.com



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