Reportajes, Testimonios de la misericordia de Dios

Mi encuentro con Conchita

Por: José L. Fierro.

Lo que a continuación les comparto me sucedió hace casi un año en la Ciudad de México, adonde fui para la beatificación de Concepción Cabrera de Armida, seglar católica, mística y fundadora de las Obras de la Cruz, originaria de San Luis Potosí.

Ese sábado 4 de mayo de 2019 llegué a las 9am a la Basílica de Guadalupe para participar en la Misa de Beatificación de Conchita, como la llamamos sus devotos. Aunque la Misa era a las 12pm, ya estaban ocupadas todas las bancas y pasillos del templo; entonces me senté en el piso cerca de la entrada y ahí permanecí por 6 horas: 3 antes de Misa y 3 más después, dado el tiempo que se prolongó la ceremonia.

En ese lapso pasó frente a mí y tres jóvenes que se sentaron a mi lado una señora mayor en silla de ruedas, nos enteramos que era nieta de Conchita; por supuesto que me tomé una foto con ella. Los jóvenes me platicaron que al día siguiente -domingo- en el templo de San José del Altillo, ubicado en otro extremo de la ciudad, habría varios eventos en honor de la Beata. Asistí a ellos y tuve la oportunidad de orar ante la tumba de Conchita y de anotar mis intenciones en un libro de peticiones.

Había infinidad de personas, algunas procedentes de otros países, por lo que decidí salir al jardín anexo para descansar y me senté al pie de varios árboles verdes y frondosos.

Aquí hago un paréntesis para platicarles que desde niño siempre me gustó el ministerio de apologética y por gracia de Dios he servido por muchos años en él. También, gracias a Dios y a este ministerio, se ha evitado que hermanos católicos sean capturados por sectas y hemos rescatado algunos de ellos de estos sistemas destructivos, entre ellos un joven esposo que vive en Veracruz al que llamo Josué, para proteger su identidad. Josué está dentro de la secta Testigos de Jehová pero desea integrarse a la Iglesia Católica; yo le he apoyado en su caminar en la fe e incluso ya acepta a nuestro Señor Jesucristo como Dios pero… no le es posible salir de la secta por las represalias con que se fustiga a quienes intentan retirarse.

Regresando a mi relato, estando a la sombra del árbol saqué mi teléfono celular para revisar los mensajes de mi familia. Abrí WhatsApp y el primer mensaje que leí era de Josué; me decía: “Pepe, espero que no me hayas olvidado en tus oraciones ante Conchita, mujer llena del amor a Cristo…”. En eso estaba cuando sentí dos ligeros golpes en el brazo con que sostenía el celular: me habían golpeado dos pequeñas ramas secas de diferente color que, al caer al suelo, formaron una cruz. Me sorprendió porque, al revisar el árbol, éste no tenía ramas secas. Pedí de favor a un matrimonio que pasó por ahí si me podían tomar una foto señalando la cruz de ramas y accedieron; luego me preguntaron: “¿De dónde es usted?”. Les dije que de Cd. Camargo, Chih., y después les hice la misma pregunta. Mi sorpresa fue grande cuando me dijeron ser de la misma ciudad donde vive Josué.

¿Coincidencia o señal de Dios por medio de la intercesión de Conchita, de que cuando Él lo disponga Josué vendrá a la fe católica? Esto me sigue alentando a seguir en mi labor apologética, de la que ya en otras ocasiones Dios me ha hecho saber su aprobación.

Para concluir les comparto que Conchita en sus muchos escritos profetiza la celebración del Concilio Vaticano II. Dice: “Se rendirán muchas sectas ante la unidad divina de la Iglesia; cesarán muchos cismas; el Concilio futuro tendrá y dará frutos de vida eterna y la Iglesia única y verdadera cobijará muchas naciones, extendiendo sus alas para abarcar a todo el mundo y traerlo a su salvador seno” (año 1928).

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