Miscelánea

Las jerarquías angélicas

De la Creación invisible

Por: Cristina Alba Michel.

Cada orden o coro angélico debe, según su capacidad, imitar a Dios, hacerse colaborador suyo y manifestar en sí mismo la eficacia de la acción divina“.

Introducción

La existencia de los ángeles sí es un dogma de fe, la existencia de jerarquías no lo es. Sin embargo se trata de una doctrina sustentada por numerosos teólogos, entre ellos el Seudo Dionisio Areopagita, Santo Tomás de Aquino y San Gregorio Magno. Por tanto, creer en ella es conveniente y está aceptado por la Iglesia.

En cuanto a estos y otros teólogos que hablan de las Jerarquías angélicas, lo hacen a partir de la Escritura, por lo cual aunque no creer en ello no es herejía, sí “es una manifiesta e insensata temeridad”.

Terminología

La palabra “jerarquía” procede de dos raíces griegas: hierós, sagrado, y arkhei, orden o potestad. Es, pues, un orden sagrado. De ahí que se aplique originariamente y en su sentido más exacto a todos los que ejercen una autoridad sagrada sobre sus subordinados. Con el tiempo, pasó esta palabra -¿inapropiadamente?- a aplicarse para quienes ejercen autoridad política, militar, etc.

En cuanto a los “órdenes” o “coros” angélicos, son los distintos grados que se observan dentro de las Jerarquías.

Jerarquías angélicas

Los ángeles están organizados en tres jerarquías: superior, media e inferior. Esto no lo dice la Escritura ni el Magisterio oficial de la Iglesia, sin embargo, lo dicen renombrados teólogos, como señalamos antes. El primero que habló de las jerarquías angélicas fue Seudo Dionisio Areopagita en su obra “De la jerarquía celeste“.

Padres de la Iglesia y teólogos posteriores a él aceptaron esta doctrina. Entre ellos, citaremos al Doctor Angélico, Santo Tomás de Aquino: “Han de distinguirse en los ángeles tres jerarquías. Hemos dicho que los ángeles superiores conocen la verdad de modo más universal que los inferiores”. En cada una de las jerarquías, existen tres coros. Por lo tanto, en total existen nueve órdenes o coros de ángeles, cada uno con un nombre concreto.

Los nueve coros angélicos

Reciben los coros de ángeles estos nombres, comenzando de la jerarquía superior hasta la inferior: En la primera jerarquía tenemos serafines, querubines y tronos; en la segunda, dominaciones, virtudes y potestades; en la tercera existen principados, arcángeles y ángeles.

Los nombres de estos nueve coros sí aparecen expresamente en la Biblia, aunque ésta no declara que cada uno de los nombres corresponda a un coro; tampoco niega la Biblia que exista algún otro coro además de los nueve citados, por lo tanto, es una doctrina seria y probable, aceptada aunque no sea dogma de fe.

Textos bíblicos que nombran a los coros angélicos

“Había ante Él serafines, cada uno con seis alas” (Is 6,2).

“Expulsó al hombre y puso delante del jardín del Edén un querubín, que blandía flamante espada” (Gen 3,24).

“Porque en Él fueron creadas todas las cosas del cielo y de la tierra, las visibles y las invisibles, los tronos, las dominaciones, los principados, las potestades; todo fue creado por Él y para Él” (Col 1,16).

“Por encima de todo principado, potestad, virtud y dominación, y de todo cuanto tiene nombre, no sólo en este siglo, sino también en el venidero” (Ef 1,21).

“El arcángel Miguel cuando altercaba con el diablo… dijo: ‘Que el Señor te reprenda'” (Judas 9).

“Una vez sometidos a Él los ángeles, las potestades y las virtudes, subió al cielo y está sentado a la diestra de Dios” (1Pe 3,22).

Funciones de cada coro

No existe un conocimiento firme en cuanto a qué hace cada coro de ángeles; dentro de la tradición cristiana hay muy diversas opiniones, y el mismo San Agustín reconoce su ignorancia sobre esto: “Que hay en el cielo tronos, dominaciones, principados y potestades, lo creo firmemente; que se distinguen entre sí, no me cabe la menor duda; pero en cuanto a decir qué son y en qué se diferencian entre sí… confieso que lo ignoro totalmente”.

No obstante, el Papa San Gregorio Magno, como teólogo, sí que tiene algo que aportar: para él, los distintos nombres no se refieren a la naturaleza de los ángeles sino precisamente a las funciones que Dios les ha asignado:

1) Los ángeles anuncian las cosas de menor importancia. Ellos están en contacto con los hombres; a este coro pertenecen los ángeles de la guarda.

2) Los arcángeles anuncian las cosas de gran trascendencia, como el Arcángel Gabriel en la Anunciación.

3) Las virtudes realizan los milagros.

4) Las potestades mantienen a distancia a los espíritus perversos y les impiden tentar a los hombres en la medida de sus deseos.

5) Los principados presiden a los ángeles buenos, disponen lo que deben hacer, dirigen los ministerios divinos que han de cumplir.

6) Las dominaciones dominan de manera trascendente el poder de los principados.

7) Los tronos asisten a los juicios divinos, sirven de asiento a Dios y ejecutan sus decretos.

8) Los querubines contemplan de cerca la claridad de Dios y poseen la plenitud de la ciencia. La tradición, con minúscula, cuenta que Lucifer pertenecía a este coro.

9) Los serafines, los más cercanos al Creador, son como un fuego incomparable y ardiente de amor, son “antorchas” de amor, pues arden de amor por Dios Creador.

Sin embargo, fue uno de la jerarquía inferior quien ante la rebelión de Lucifer lanzó su canto de batalla por el Creador: “¿¡Quién como Dios!?”, y de ahí el nombre con el cual le conocemos: Miguel.

¿Para qué conocer las funciones de los ángeles?

Dice San Gregorio Magno que conocer las funciones desempeñadas por los ángeles ha de servirnos de ejemplo para procurar, en lo posible, reproducirlas en nuestra vida.

Ángeles, hombres y los dones de la gracia divina

Los dones de la gracia dependen de la voluntad de Dios, no de la naturaleza de las criaturas. Así, habrá hombres que se igualen con los ángeles en cualquiera de los coros angélicos: Esto es lo que significa afirmar que “los hombres bienaventurados [los santos] son elevados a los coros de los ángeles”.

A este pensamiento, el Cardenal Tomás Cayetano -fiel y genial intérprete de Santo Tomás de Aquino- añade que “no todos los hombres serán elevados a los coros angélicos; algunos ascenderán sobre los mismos ángeles, como la Virgen María; otros se mezclarán con ellos, como los apóstoles y grandes santos; y otros quedarán debajo de todos los coros angélicos”. No obstante, todos serán plenamente dichosos.

Con información de: https://utfidelesinveniatur.blogspot.com; www.ser.dominicos.org/blog

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