Editorial, En tinta china

La Iglesia y el Papa llaman

En tinta china

Por: Luis Efrén.

Nueva Exhortación Apostólica

Un regalo dio a la Iglesia el Papa Francisco en días pasados, y así, a pesar de la negatividad de muchos sectores de la Iglesia respecto al Sínodo de los Obispos de octubre pasado y la actuación del Papa, y a que se le dio más revuelo en los medios a los temas de la ordenación de varones casados y mujeres diaconisas, la nueva Exhortación Apostólica emanada de aquel, destaca el verdadero por qué y para qué del Sínodo dedicado especialmente a la región del Amazonas.

Es común que después de un Sínodo el Papa en turno entregue una Exhortación Apostólica post sinodal, como en este caso Francisco nos ha entregado “Querida Amazonia”, ya disponible para todos los fieles.

Al inicio del texto, el Santo Padre comparte los sueños que él visualiza para esta región del mundo, vital para todo el planeta y sus habitantes: “Sueño con una Amazonia que luche por los derechos de los más pobres, de los pueblos originarios, de los últimos, donde su voz sea escuchada y su dignidad sea promovida. Sueño con una Amazonia que preserve esa riqueza cultural que la destaca, donde brilla de modos tan diversos la belleza humana. Sueño con una Amazonia que custodie celosamente la abrumadora hermosura natural que la engalana, la vida desbordante que llena sus ríos y sus selvas. Sueño con comunidades cristianas capaces de entregarse y de encarnarse en la Amazonia, hasta el punto de regalar a la Iglesia nuevos rostros con rasgos amazónicos” (QA 7). Les invito a leerla y a sacar el mejor provecho de ella. Recuerden lo que el mismo Papa menciona: “La Amazonia es una totalidad plurinacional interconectada… por nueve países… No obstante, dirijo esta Exhortación a todo el mundo. Para ayudar a despertar el afecto y la preocupación por esta tierra que es también ‘nuestra’ e invitarles a admirarla y a reconocerla como un misterio sagrado” (QA 5).

¡Conversión!

Es ya inminente la Cuaresma, camino de 40 días en los que las palabras ayuno, abstinencia y penitencia serán parte esencial. Pero si estas acciones no van acompañadas de una auténtica conversión del corazón y dolor sincero por nuestros pecados con el propósito de no repetirlos, todo será de balde.

Recuerden que el próximo 26 de febrero será de nueva cuenta Miércoles de Ceniza. Es precisamente en este día cuando inicia el tiempo cuaresmal, pero la conversión debe de iniciar cuanto antes, no tenemos que esperar a que llegue un plazo o línea de inicio. Volver a ser amigos de Dios es cuestión de “ya”, porque el Señor sorprende a cada instante, no vaya a ser que por esperar a mañana, no estemos preparados para el momento del encuentro definitivo con Él.

Tanto el ayuno como la abstinencia y las otras mortificaciones corporales son de gran ayuda en este proceso de conversión, pero la vida espiritual se alimenta de los Sacramentos, especialmente la asistencia frecuente a la Reconciliación y la Eucaristía. Pidamos al Señor que envíe ese soplo de su Espíritu y sepamos aprender a decir como el salmista “Misericordia, hemos pecado”, para que Él cree en nosotros un nuevo corazón.

La Misa con el rito de la imposición de ceniza que el Miércoles de Ceniza presidirá el Sr. Arzobispo en la Catedral será a las 12 del mediodía.

Que el Señor dirija nuestros pasos.

Share this Story
Load More Related Articles
Load More In Editorial

Check Also

El Señor nos regala una nueva parroquia

Notidiócesis hace eco de la alegría de los ...

Anuncio