Miscelánea

El rito de la paz

Por: Raúl Sánchez K.

El 8 de junio del 2014 la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos emitió una Carta circular sobre “El significado ritual del don de la paz en la Misa” donde expone:

1) “Los ritos que preparan a la comunión -entre ellos el signo de la paz- constituyen un conjunto bien articulado dentro del cual cada elemento tiene su propio significado y contribuye al sentido del conjunto de la secuencia ritual, que conduce a la participación sacramental en el misterio celebrado”.

2) “El signo de la paz, por tanto, se encuentra entre el Pater noster -al cual se une mediante el embolismo que prepara al gesto de la paz- y la fracción del pan -durante la cual se implora al Cordero de Dios que nos dé su paz-.

Con este gesto, que ‘significa la paz, la comunión y la caridad’, la Iglesia ‘implora la paz y la unidad para sí misma y para toda la familia humana, y los fieles se expresan la comunión eclesial y la mutua caridad, antes de la comunión sacramental’, es decir, la comunión en el Cuerpo de Cristo Señor” (cf Instrucción General del Misal Romano, 82 y 154).

El rito de la Paz

El rito de la paz en la celebración eucarística (privativo, por cierto, de la liturgia eucarística y no extensible a la Liturgia de las Horas u otras celebraciones), posee un contenido profundo, anclado en la Tradición de la Iglesia.

“La Eucaristía es por su naturaleza sacramento de paz. Esta dimensión del Misterio eucarístico se expresa en la celebración litúrgica de manera específica con el rito de la paz. Se trata indudablemente de un signo de gran valor (cf. Jn 14,27)” (Benedicto XVI, Sacramentum caritatis).

Un beso

El rito se realiza con el intercambio de un beso (osculum pacis) entre los miembros de la Iglesia para expresar la Comunión de la Iglesia. Quien da y recibe el beso de paz está en la Comunión de la Iglesia.

El Papa San Gregorio Magno (540-604) trasladó el beso de paz en el rito Romano a efectuarse antes del Cordero de Dios.

Beso o saludo

“En cuanto al signo mismo para dar la paz, establezca la Conferencia de Obispos el modo, según la idiosincrasia y las costumbres de los pueblos. Conviene, sin embargo, que cada uno exprese la paz sobriamente sólo a los más cercanos a él” (Instrucción General del Misal Romano, 82).

De ahí que en nuestro país el beso se cambie por un saludo.

La paz de Cristo

En el rito romano hoy se reza una oración (que antes era privada, secreta, del sacerdote), donde se pide, por pura gracia, que “conforme a tu palabra concédele [a la Iglesia] la paz y la unidad”.

Este rito no es la manifestación de una fraternidad universal, cósmica, y de la paz horizontal… sino de la paz que viene del Señor resucitado (que no nos la da como la da el mundo) y de la unidad de la Iglesia.

Referencia

En la tradición litúrgica romana el signo de la paz, colocado antes de la Comunión, tiene un significado teológico propio. Éste encuentra su punto de referencia en la contemplación eucarística del misterio pascual, presentándose así como el “beso pascual” de Cristo resucitado presente en el altar.

Comprensión

El tema es importante. Si los fieles no comprenden y no demuestran vivir, en sus gestos rituales, el significado correcto del rito de la paz, se debilita el concepto cristiano de la paz y se ve afectada negativamente su misma fructuosa participación en la Eucaristía.

Normas

-No es obligatorio el intercambio de saludos.

-Se hace con moderación, sólo a los que están al lado.

-No hay “Canto de paz”; se hace en silencio y de manera ágil, sin que parezca el recreo después de clase.

-El sacerdote espera -¡lo dice el Misal!- a que se acabe el osculum pacis para comenzar la Fracción y se cante el Agnus Dei.

-El sacerdote puede dar la paz a los ministros, pero permaneciendo siempre dentro del presbiterio para que la celebración no se perturbe. Haga del mismo modo si por alguna causa razonable desea dar la paz a unos pocos fieles.

Abusos

-La introducción de un “canto para la paz”, inexistente en el Rito romano.

-Los desplazamientos de los fieles para intercambiarse la paz.

-El que el sacerdote abandone el altar para dar la paz a algunos fieles.

-Que en algunas circunstancias, como la solemnidad de Pascua o de Navidad, o durante las celebraciones rituales, como el Bautismo, la Primera Comunión, la Confirmación, el Matrimonio, las sagradas Órdenes, las Profesiones religiosas o las Exequias, el darse la paz sea ocasión para felicitar o expresar condolencias entre los presentes.

Suspensión

Por tanto, es totalmente legítimo afirmar que no es necesario invitar “mecánicamente” a darse la paz. Si se prevé que tal intercambio no se llevará adecuadamente por circunstancias concretas, o se retiene pedagógicamente conveniente no realizarlo en determinadas ocasiones, se puede omitir, e incluso, debe ser omitido.

Share this Story
  • Miscelánea

    El rito de la paz

    Por: Raúl Sánchez K. El 8 de junio del 2014 la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los ...
Load More Related Articles
Load More In Miscelánea

Check Also

El Señor nos regala una nueva parroquia

Notidiócesis hace eco de la alegría de los ...

Anuncio