Noticias

Cinco sugerencias para celebrar el Domingo de la Palabra

Por vez primera el próximo 26 de enero

Por: Karen Assmar Durán.

Ama la Sagrada Escritura, y la sabiduría te amará; ámala tiernamente, y te custodiará; hónrala y recibirás sus caricias”. (San Jerónimo)

Dada la importancia que tiene la Palabra de Dios en la vida de la Iglesia, el tercer Domingo del Tiempo Ordinario -que corresponde este año al 26 de enero- ha sido instituido como “Domingo de la Palabra” por el Papa Francisco mediante la carta apostólica en forma de motu proprio Aperuit illis” (“Les abrió el entendimiento”), publicada el 30 de septiembre de 2019, fiesta litúrgica del llamado “Doctor Bíblico”, San Jerónimo.

Dicho documento expone que el dedicar completamente un domingo a la Palabra de Dios, no es sólo “para comprender la riqueza inagotable que proviene de ese diálogo constante de Dios con su pueblo”, sino también porque nos urge “tener familiaridad e intimidad con la Sagrada Escritura y con el Resucitado”; así, este día que debe dedicarse a la celebración, reflexión y divulgación de la Palabra de Dios, “no ha de ser ‘una vez al año’, sino una vez para todo el año”.

Contenidas en la Aperuit illis, he aquí cinco sugerencias de Papa Francisco para la celebración especial y solemne del Domingo de la Palabra:

1. Entronizar el texto sagrado en la Celebración eucarística, “a fin de hacer evidente a la asamblea el valor normativo que tiene la Palabra de Dios”.

2. Destacar la proclamación de la Palabra, poniendo de relieve el “servicio que se hace a la Palabra del Señor”, así como la adecuada formación y preparación que deben tener los lectores para ser “verdaderos anunciadores de la Palabra”. También se sugiere a los Obispos “celebrar el rito del Lectorado o confiar un ministerio similar para recordar la importancia de la proclamación de la Palabra de Dios en la liturgia”.

3. Preparar debidamente la homilía. Al ser los Pastores “los primeros que tienen la gran responsabilidad de explicar y permitir que todos entiendan la Sagrada Escritura”, se pide no improvisar ni alargarse desmedidamente en la homilía, ya que ésta posee “un carácter cuasi sacramental” (Evangelii gaudium, 142) y es en ocasiones para muchos de los fieles “la única oportunidad que tienen para captar la belleza de la Palabra de Dios y verla relacionada con su vida cotidiana”. E insiste el Santo Padre en dedicar el tiempo apropiado para la preparación de la homilía, pues “cuando uno se detiene a meditar y rezar sobre el texto sagrado, entonces se puede hablar con el corazón para alcanzar los corazones de las personas que escuchan, expresando lo esencial con vistas a que se comprenda y dé fruto”.

4. Entregar la Biblia -o uno de sus libros- a toda la asamblea, según las posibilidades de los párrocos, “para resaltar la importancia de seguir en la vida diaria la lectura, la profundización y la oración con la Sagrada Escritura, con una particular consideración a la lectio divina“.

5. Hacer extensivo y cercano el mensaje de la Palabra. Aunque el documento urge a los catequistas, dado el ministerio que realizan de ayudar a crecer en la fe, a “renovarse a través de la familiaridad y el estudio de la Sagrada Escritura, para favorecer un verdadero diálogo entre quienes los escuchan y la Palabra de Dios”, tal urgencia debiera asumirla todo bautizado.

En la celebración del Domingo de la Palabra cada comunidad podrá hacer gala de su creatividad, mas teniendo siempre como principal intención hacer crecer en el pueblo de Dios “la familiaridad religiosa y asidua con la Sagrada Escritura, como el autor sagrado lo enseñaba ya en tiempos antiguos: esta Palabra ‘está muy cerca de ti: en tu corazón y en tu boca, para que la cumplas’ (Dt 30,14)”.

Domingo de la Palabra de Dios

Les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras” (Lc.24,45)

Sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y laicos:

El pasado 30 de septiembre, memoria de San Jerónimo, el Santo Padre ha instituido la celebración del Domingo de la Palabra de Dios para el III Domingo del Tiempo Ordinario,  que para el próximo año [2020] será el 26 de enero.

Este domingo estará dedicado a la celebración, reflexión y divulgación de la Palabra de Dios. La Palabra de Dios une a los creyentes y los convierte en un solo pueblo ya que su escucha favorece un verdadero diálogo. Nos urge la necesidad de tener familiaridad e intimidad con la Sagrada Escritura. Ella nos lleva a tener cercanía con Jesús.

Que la Santísima Virgen María, oyente de la Palabra, nos ayude a crecer en el amor a la Sagrada Escritura,  para así caminar en los senderos de su Hijo.

Pidiendo la bendición del Señor:

+ Constancio Miranda Weckmann, Arzobispo de Chihuahua

Share this Story
Load More Related Articles
Load More In Noticias

Check Also

¡Ven ya, Espíritu Divino!

Cierra mayo, mes mariano por excelencia, con la ...

Anuncio