Artículos, Caminando con el Papa

¡Ah, que ‘Los dos Papas’!

Caminando con el Papa

Por: Cristina Alba Michel.

I. El Papa y el Evangelio

Jesús, si Tú quieres…

1. El establo a donde llegó Jesús en Belén es como el espíritu mundano, oscuro y maloliente; el pesebre representa el áspero e indigente corazón humano, pajoso y duro, necesitado y herido. Jesús vino justo ahí para dar luz, para sanar y amar a quien le reciba en tan pobre morada.

Durante la Eucaristía y homilía matutina del 16 de enero, partiendo de un fragmento del Evangelio de Marcos, Papa Francisco propuso una oración. Debo decir que años atrás la he venido diciendo, y resulta -según el lenguaje popular- “muy milagrosa”. Hablando en serio, es bellísima, corta, entrañable y efectiva. Y atrae una pronta respuesta del Señor, como veremos.

2. Está en Marcos 1,40. Jesús iba por toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando demonios. En una de aquellas calles se le acercó un leproso y, arrodillándose ante Él, le suplicó: “Señor, si quieres puedes sanarme”. Jesús se compadeció, lo tocó y le dijo: “Quiero, queda sano”.

Se centró el Papa en la frase “si quieres”, equivalente a “hágase tu voluntad”, como un Fiat anticipado. Esa “es la oración que llama la atención de Dios. Es un desafío, pero también un acto de fe. Sé que Él puede y por eso me fío de Él”. Y el leproso se fiaba de Él porque había escuchado y contemplado, por sí mismo, la compasión de Jesús.

3. “La compasión de Jesús no es pena… proviene del corazón”. La compasión es sufrir con esa persona, asumir su sufrimiento para tratar de resolverlo, de sanarlo. “Esa es la misión de Jesús. Jesús no vino para predicar la ley y marcharse. Vino con compasión, a sufrir con y por nosotros, a ofrecer su vida. Es tan grande su amor que la compasión lo llevó a la Cruz”.

¡Aún antes de verle crucificado, el leproso ya confiaba en la compasión y amor de Jesús! Sabía que le atendería e intuyendo la grandeza del Nazareno con humildad se le acerca: “si quieres”.

A partir de la súplica del leproso el Papa ha sugerido que oremos siempre así: “Señor, si quieres puedes curarme, si quieres puedes perdonarme, si quieres puedes ayudarme”. O aquella otra oración: “Señor, ten piedad de mí que soy un pecador” (Lc 18,13). Y créanlo, Jesús quiere.

II. Glosas y comentarios

¡Ah, que los Dos Papas!

1. Parece que la conocida empresa estadounidense de entretenimiento ha sido atacada por un virus “religioso”. Se ha dedicado a presentar series y películas de fondo bíblico, cristiano y católico. Entre ellas, el 3 de diciembre estrenó “La primera tentación de Cristo”, película de comedia brasileña que presenta sin respeto a un Jesús gay, frívolo y ridículo; atenta, creo, no sólo contra el Señor Jesús, sino también contra los homosexuales.

Otra más, “Mesías”, es una serie presentada abiertamente como ficción, que aun cuando mantiene el interés del público, no profundiza ni en el mensaje ni en la personalidad de los personajes. Parece más un anzuelo que plantea las ideas para aceptar una nueva configuración del mundo, en un momento histórico de cambios, conflictivo y peligroso.

Igual de terrible ha sido sin duda la película “Los dos Papas”. ¿Por qué?

2. Primero, porque es presentada como “basada en hechos reales”; segundo, porque manipula los hechos reales y los presenta a la par de falsas noticias que dieron, realmente, la vuelta al mundo; tercero, porque falta a la verdad en cuanto a la personalidad, el carácter y la actuación de ambos pontífices; cuarto, porque tiene actuaciones y escenarios excelentes y quinto, ¡porque le ha gustado a la gente!, que la ha calificado como muy humana y apropiada para este momento de diatribas en el seno de la Iglesia. Incluso se ha mostrado a público católico en algún centro parroquial, siendo que falta flagrantemente a la verdad en temas de gran seriedad, como la actuación de Benedicto XVI en los casos de abusos sexuales por el clero y la de Francisco durante la dictadura en Argentina, por ejemplo.

3. Si usted ya la vio y le gustó, sólo considere: los hechos NO son verdaderos, quizá algunos sean reales más no VERDADEROS. Es más una película de ficción que, para mi ver, lo único que conserva de verdad es que se trata de dos Papas que se llaman como el Santo Padre Francisco y el Papa emérito Benedicto XVI, uno de los teólogos más grandes de la Iglesia en los últimos tiempos, un hombre humilde de una fe muy firme, que supo guiar con firmeza a la Iglesia en su momento y ha sabido desaparecer sin ruido, a pesar de que la prensa se ha empeñado en crear escándalos en torno a su figura y relación con el actual Pontífice, cuya figura también desmerece en la película, apareciendo un Bergoglio superficial, más de tira cómica que de la historia.

Share this Story
  • Artículos Caminando con el Papa

    ¡Ah, que ‘Los dos Papas’!

    Caminando con el Papa Por: Cristina Alba Michel. I. El Papa y el Evangelio Jesús, si Tú quieres… 1. El establo ...
Load More Related Articles
Load More In Artículos

Check Also

La Iglesia no se detiene, menos la caridad

Notidiócesis trae esta semana, en su edición del ...

Anuncio