Santo de la Semana

Santa Ida

Hija del conde de Kirchberg (Ulm, Alemania), Ida -llamada también Ita, Ydda e incluso Judith- nació hacia el año 1156.

Casada a temprana edad con Heinrich, conde de Toggenburg (Suiza), lo que aconteció en su matrimonio lo relata la leyenda dorada de la santa. Dicha narración señala que Ida fue acusada por su propio marido de adulterio, que según él comprobó cuando, apenas cumplido un año de casados, un cuervo robó a la joven el hermoso anillo de bodas grabado que había colocado sobre la ventana mientras se arreglaba el cabello. Un honrado cazador, encontrándolo en el nido del ave, se dirigió al castillo para entregarlo; sin embargo, el confuso conde, sospechando que ése pudiera ser el “amante”, lo tachó de ladrón y le castigó colgándole por los pies. El asustado hombre, en su angustia, pensando librarse de tal situación prefirió declararse culpable; y no sólo eso, sino afirmó que ella le había dado el anillo en prenda de amor. Enajenado, el conde en su locura no dudó en arrebatar la vida de aquel desdichado cazador de un flechazo en el pecho.

Tras este lamentable episodio la leyenda afirma que Heinrich lanzó a Ida por la ventana dentro de un tonel o barril, y no obstante la caída por el barranco providencialmente sobrevivió. Un ciervo con fuego en las astas le guió luego hasta una cueva, donde haría vida de ermitaña.

El arrepentimiento llegaría al corazón de aquel insensato marido, que comenzó una vida de penitencia y peregrinaciones a fin de expiar sus culpas.

Diecisiete años más tarde, estando de caza, Heinrich persiguió un hermoso ciervo que se refugió en una cueva; le siguió hasta aquel intrincado lugar, saliéndole al paso una mujer que le exigió se marchara de allí, porque era tierra sagrada. Cuál no sería la sorpresa del hombre al reconocer a Ida, quien le aseguró -conmovidos ambos hasta las lágrimas- que ya le había perdonado.

Ansiando resarcir el daño, le preguntó qué podía hacer por ella; sólo le pidió que llevara un rosario y consiguiera un sacerdote que le celebrara la Misa y le diera la Comunión. Cumplió Heinrich llevándole el sacerdote, y cada vez que ahí se celebraba la Eucaristía acudían los animales para oírla con devoción. Poco después aquel presbítero llevó a Ida al monasterio de Fischingen (Suiza) -de ahí que se le llame también Ida de Fischingen-, donde continuó llevando vida de oración y piedad hasta su muerte, acaecida hacia el año 1226. Fue sepultada en la iglesia del monasterio.

Su culto se difundió no sólo por territorio de su natal Alemania, sino en otros países europeos como Austria y Suiza. Debido a esta leyenda la iconografía representa a Ida ya sea con un ciervo, vestida de monja, dentro de una celda o acompañada por un cuervo con un anillo en el pico.

Considerada patrona contra los animales salvajes, los dolores de cabeza y los mareos, su conmemoración litúrgica se inscribe el 3 de noviembre.

Santa Ida de Toggenburg

(1156-1226)

Reclusa del monasterio de Fischingen (Suiza), quien habiéndose casado con el conde de Toggenburg, fue acusada falsamente de adulterio y lanzada desde una alta torre del castillo dentro de un barril. Debido a su inocencia, fue salvada milagrosamente y guiada luego a una cueva donde llevó 17 años de vida penitente. En ese lugar fue descubierta por el despechado marido, quien sabedor de su inocencia rogó por su perdón. Ida dedicó el resto de su vida a servir y amar a Dios como reclusa.

Share this Story
  • Santo de la Semana

    Santa Ida

    Hija del conde de Kirchberg (Ulm, Alemania), Ida -llamada también Ita, Ydda e incluso Judith- nació hacia el año 1156. Casada ...
Load More Related Articles
Load More In Santo de la Semana

Check Also

Concluye con más voluntarios campaña “40 Días por la Vida”

La próxima será en Cuaresma Por: Cristina Alba ...

Anuncio