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Método Billings, “un estilo de vida”

La Iglesia en las Periferias

Por: Patricia Carrillo Gómez

“Toda mujer en el mundo debe conocer el Método Billings”, dijo un día Juan Pablo II al P. Pedro Richards, asesor para América Latina del Movimiento Billings, durante una audiencia privada. Y no sólo Juan Pablo II: la Organización Mundial de la Salud reconoce al Billings como efectivo en salud reproductiva hasta un 99%. Es además una solución natural para planear la natalidad sin recurrir a fármacos o métodos invasivos; no tiene efectos secundarios nocivos y es un método moralmente lícito según la doctrina católica.

El Método Billings en Chihuahua cuenta con un equipo certificado para instruir sobre cómo llevarlo. Lo integran José Zamarripa y Ma. Eugenia Miramontes, practicantes y expertos del tema por 32 años; Miguel Ángel Robles -médico- y Lulú Rojo -especialista en el cuidado de la mujer-. Estos dos matrimonios imparten los cursos en la parroquia Divina Providencia y Notidiócesis los entrevistó para que conocer los pormenores, a fin de que la comunidad conozca este método científico y natural.

¿Qué es el Método Billings? ¿Cómo nació?

“El método Billings -responde José- es una manera de administrar la sexualidad por medio de nuestros cuerpos. Nació alrededor de los años cincuenta, por iniciativa de un Obispo en Australia quien pidió a los médicos ginecólogos John y Evelyn Billings, investigar todo sobre la fertilidad de la mujer, cuando vio cerca la revolución anticonceptiva que se avecinaba. Así, ellos descubrieron que la mujer sólo una parte del ciclo menstrual es fértil”.

Entonces, ¿la responsabilidad sólo recae sobre la mujer?

“En los talleres de Billings destacamos que se trata de un estilo de vida, porque las mujeres involucramos a nuestro compañero. No podemos hacerlo solas: la fertilidad es compartida, y con el apoyo y comprensión de ellos se logra un trabajo en equipo. Es una corresponsabilidad de la pareja” -añade María Eugenia-.

¿En qué consiste el método?

“El curso consta de ocho sesiones, para analizar dos ciclos en una mujer y definir su fertilidad. En la primera sesión, se aborda el lado bio-ético, moral, donde destacamos que debe haber una abstinencia sexual hasta que se defina el ciclo de fertilidad. Buscamos también enamorarlos del método. En la segunda sesión se explica lo espiritual y lo material, enfocados en el cuidado del cuerpo: así como lo cuidamos en un gimnasio, hay un ‘gimnasio espiritual’ para desarrollarlo en conjunto. En la tercera vemos las características de cómo debe ser el amor. La cuarta es el parteaguas: ‘conciencia perfectamente formada’, donde les hacemos ver ya la parte científica y técnica de la relación sexual sana. En la quinta, sexta, séptima y octava sesiones, se afina el conocimiento con la cotidianidad pero con una conciencia rectamente formada y una responsabilidad compartida”.

¿Cómo está siendo recibido este método en la actualidad?

“Hemos tenido muy buena participación en el curso actual -explica Lulú-. Cabe destacar que asiste gente no católica, que busca el método por salud, salud integral. Además es muy gratificante cuando el hombre se pone en lugar de la mujer y dice: ‘estamos embarazados, somos fértiles’ etc. ¡Es una adaptación extraordinaria la que nace entre la pareja con este estilo de vida!

¿Este método es sólo para matrimonios?

“No -explica Miguel Ángel-. Es para cualquier persona que lo desee y en cualquier momento de su vida adulta, ya que este método no sólo es para lograr o espaciar un embarazo, sino que ayuda a bien llevar e incluso a evitar muchos problemas hormonales”.

-¿Qué tan efectivo es?

“Existe la falsa creencia de que los métodos naturales no sirven -prosigue el doctor-, incluso en la Escuela de Medicina. Pero está comprobado científicamente que si se lleva correctamente, tiene un 99% de eficacia. Además el sexo deja de ser sólo sexo, se convierte en la interpretación del amor que yo siento por mi pareja. Incluso han llegado parejas que buscan tener un bebé y nosotros les proporcionamos las herramientas para que puedan concebir, y hasta buscar el sexo de su hijo”.

-¿Han sido testigos de ello?

“¡Sí! -se entusiasma Lulú-. Y hemos descubierto que el ciclo menstrual de la mujer es como las huellas digitales de una persona, jamás son iguales, esa es la riqueza de este método. En lo personal, mi rama profesional es la salud reproductiva de la mujer, yo me enfoco mucho más en la mujer para que justamente no utilice anticonceptivos y su salud física, mental y reproductiva no se vea tan mermada como sucede hoy en día, también en Chihuahua, por la gran desinformación que hay: fuertes dolores de cabeza, de las piernas, insomnio, obesidad y libido baja, la mayoría de las veces se deben al uso de anticonceptivos y las mujeres no lo saben. Además de otros efectos secundarios mayores como trombosis y problemas cardiacos.

Por otro lado, como ministerio, nosotros queremos ver más matrimonios, familias y mujeres felices. Niños felices. Porque si la mujer no está bien la familia tampoco.

Como ejemplo del último bebé cuyo nacimiento y sexo fueron planeados, tenemos el caso de una niña, nacida en agosto pasado. Sus papás están dispuestos a dar su testimonio cuando se lo soliciten”.

Ustedes son profesionales de la salud, ¿cómo decidieron entrar a este método?

“Billings nos jala porque es ir contracorriente -sonríe Miguel Ángel-. Incluso por ser maestros universitarios, eventualmente algún alumno nos pide ‘consejo’. Un día, cuando fuimos a Misa a la Divina Providencia, vimos el cartel de invitación; se nos hizo una excelente opción para poder ayudar a nuestros alumnos. Así que acudimos, tomamos el curso y nos gustó tanto que ahora somos parte del equipo formador”.

Añade Lulú: “Una de las partes en que yo me enfoco son ‘mis mujeres’ (así llama a sus pacientes). Yo tuve cáncer de mama y sé que un gran porcentaje de ese padecimiento fue la gran cantidad de anticonceptivos que utilicé; padecí todos los efectos colaterales. Entrar al curso de Billings fue lo mejor que pude haber hecho”.

-¿La gente acepta el método fácilmente?

“No -dice María Eugenia-. No es fácil el que la gente lo acepte; tenemos que darles ejemplos y nuestro testimonio: ‘tenemos 31 años de casados; un mes antes de casarnos lo conocimos y tomamos la decisión de llevarlo a cabo en nuestro matrimonio: lo hemos hecho hasta el día de hoy, tenemos dos hijos; para nosotros ha sido un regalo y una bendición que nos ha ayudado a estar en comunicación y armonía”. José añade: “Es una forma de vida. ¡Funciona y hay evidencia suficiente! La ofrecen quienes han sido instructores y quienes lo han practicado; incluso el poder elegir el sexo del bebe tiene una eficacia de 90%. Además, hoy la gente busca ‘lo natural’. Pero a final de cuentas, busca a Dios”.

-¿Cómo estimulan a las parejas a seguir el método?

“Literalmente les decimos: ‘Ustedes ya están formados e informados, de aquí para adelante lo que hagan [con su sexualidad de pareja] será con uso de razón’.

Recuerdo a una pareja de novios que se iban a casar -añade José-; ellos al terminar de tomar todo el curso, se dieron cuenta que debían suspender sus relaciones sexuales, que ya practicaban, hasta su matrimonio”.

Lulú agrega: “La mujer, por la revolución sexual, pensó que iba a ser libre de muchas maneras. ¡No tenía ni idea de lo que estaba por venir debido al uso y abuso de los anticonceptivos! Hay que decir que actualmente tenemos un problema gravísimo de salud reproductiva. Otro ejemplo es la ‘píldora del día siguiente’, tema muy delicado sobre todo en nuestras adolescentes, y ese fármaco es 100% abortivo.

Necesitamos que nuestras mujeres y jovencitas se conozcan por dentro, que sepan que su ciclo menstrual es parte de sus signos vitales”.

-¿Cómo captan parejas?

“Uno de los grandes promotores es Encuentro de Novios -explica María Eugenia-. En la última Expo Católica pusimos los stands juntos y la recomendación de persona a persona. Ofrecemos volantes y ponemos pósters en algunas iglesias. ¡Uno de los impulsores más fuertes del Método Billlings fue el padre César Araiza! Lo primero que les preguntaba cuando se iban a casar, era si ya habían tomado el curso Billings, y si respondían que no, les decía: ‘¿ah, no? Pues vámonos para allá’, y nos los mandaba. También contamos con los seminaristas que andan de misión en las parroquias y están a punto de ordenarse, para que ellos conozcan el método y sepan explicarlo en dado caso.

Estamos invitando a unirse a nuestro equipo, sobre todo si son parejas jóvenes. Necesitamos llevar este método al lenguaje actual de la juventud. Hay una frase que nos gusta mucho: ‘Haz el amor los 365 días del año y cuando Dios te dé la oportunidad puedes tener relaciones, ahí descubres que año tras año mantienes tu relación bien calientita’. Nos han tocado casos en que el matrimonio está a punto de divorciarse, pero entran a Billings y ya no se divorcian.

Los próximos 15, 16 y 17 de noviembre en la ciudad de Pachuca, Hidalgo, en la Universidad La Salle, acudiremos al Congreso Nacional de Billings, representando a nuestra Arquidiócesis de Chihuahua. Allá nos capacitaremos más. Oren por nosotros”.

Método Billings busca nuevos integrantes

Se reúnen en parroquia Divina Providencia (Ave. Tecnológico y Juan Escutia), los viernes 7pm. Informes: 614-125-5718 y 614-427-1718. Facebook: Billings Centro-Chihuahua

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