Dos Culturas, Miscelánea

Entre el NOM y la Esperanza

Dos Culturas

Por: Cristina Alba Michel

Descontento generalizado, ¿planeado?

1. ¿Se pusieron de acuerdo para crear descontento generalizado en América? Violentas manifestaciones sociales coinciden con meses de diferencia: Venezuela; Haití, donde no se sabe si el hambre y la miseria se deben más a catástrofes naturales o a la corrupción de años; Colombia, sacudida últimamente por protestas “estudiantiles”; Ecuador en meses pasados; Perú finalizó una fuerte crisis política con el encarcelamiento de varios ex presidentes y el suicidio de uno; Bolivia, descontento por la reelección de Evo; Nicaragua, reprimido y violentado por Ortega; Brasil y Argentina bajo regímenes políticos de signo contrario siguen descontentos y alerta; Chile en días pasados bajo la explosión de violencia que paralizó al país y le hizo entrar en recesión. Ni se dice ni se reconoce, pero ¿buscan el derrocamiento o el grave descrédito del presidente Piñera?

2. México no queda al margen. Además del descontento social -del que no se habla en los medios tradicionales- y de la recesión, tenemos un genocidio en avanzada. Sí. ¡Quieren matar a mi pueblo! No sólo de hambre, pobreza, ignorancia y demolición de instituciones: primero aborto en Ciudad de México; le siguieron Oaxaca, Veracruz -vino el alto comisionado de la ONU personalmente a pedir el aborto en este estado del país-, y hoy Hidalgo.

Por un lado, la ONU a través de organizaciones afiliadas dice estar “por la dignidad de los pueblos originarios”, mientras planea cómo acabar con ellos mediante aborto, eutanasia y promoción de las ideologías estériles que sólo promoverán más odio, corrupción, enfermedades, anestesia y muerte de México.

3. El peligro más fuerte no está en esos asesinos. El peligro más fuerte somos nosotros mismos, atados a una forma de vida hedonista y al gravísimo debilitamiento, inadvertido o voluntario, de la fe. Pobres, ricos, clase media, hemos comprado la idea de que siendo poquitos, ricos y progresistas descreídos, como los europeos, seremos felices. Familias pequeñas, mascotas en vez de hijos, varios coches, pantallas, tecnología de punta, deudas eternas.

Los jóvenes no estudian por vocación profesional ni de servicio sino por el dinero que podrían ganar. Las nuevas generaciones evitan el esfuerzo como aprendizaje de vida que los haga fuertes (se les dio de todo menos retos, disciplina, compañía y afecto). Las autoridades miran a otro lado y no trabajan para solucionar los gravísimos problemas del país sino parece que quieren agrandarlos.

4. No se culpe al Nuevo Orden Mundial, ni se culpe al viejísimo comunismo que gana terreno a pasos acelerados, ni se culpe a nadie más que a los que se han enganchado a tales “ideales”, dejando tirados en el suelo, para ser pisoteados, los verdaderos valores civiles, humanos y cristianos.

Si nuestros pueblos y culturas latinas comenzaron a existir hace ya unos 500 años -300 como colonias y 200 como naciones-, fue bajo la identidad cristiana católica. Eso es Historia. Luego, rechazando y destruyendo la propia identidad nacional, la raíz, el genoma, no se extrañe nadie si desaparecemos. Y conste: esto que digo no es un graznido de “ave de mal agüero”, sino lo que se está viviendo hoy mismo en la civilizada Europa: apóstata de sus valores y en riesgo de desaparecer.

Los hicimos compadres

Hace ya 102 años la Santísima Virgen, presentándose en Fátima a Lucía, Jacinta y Francisco, les advirtió de los errores que se diseminarían por el mundo si Rusia no se convertía. En aquellos días Rusia no era todavía  comunista, pero se fraguaba la Revolución que terminó por destruir el zarismo, a los zares y a la patria, consolidó el marxismo leninismo que sometió a muchos, azotados más aún bajo la vara del stalinismo que le siguió. Se vivieron años de dolor, de pobreza, de adoctrinamiento ateo,  de sufrimiento para miles en campos de concentración o en los operativos de exterminio perpetrados contra quienes no pensaban igual, de martirio para numerosos cristianos.

Se añadió la segunda guerra mundial con su saldo de muerte y destrucción, amén de la división de naciones en dos bloques aparentemente contrarios que siempre pusieron al mundo en peligro de una nueva guerra.

En 1989, a la sazón desde el 9 de noviembre, comenzó la destrucción del muro de Berlín, signo visible de la división en bloques. Desapareció enseguida el comunismo marxista de muchos sitios, y comenzó el resurgimiento de antiguas naciones, no sin dolor, no sin más guerras. Cuba, Vietnam, Corea del Norte y China, entre otros, siguieron no obstante bajo el comunismo hasta nuestros días.

Mientras caía el muro, se fraguaba -desde América Latina- el resurgimiento de aquellas viejas doctrinas aunque con nuevo maquillaje. Algunos señalan el comienzo a finales de los 90, con la publicación de la famosa Carta de la Tierra -que hoy creen pasada de moda y no falta quien la alabe- cuyo objetivo, según dijo Mikhail Gorbachov, era y es ya en proceso: “el manifiesto de una nueva ética para el nuevo mundo”, un “‘Decálogo de la Nueva Era’, base para un código de conducta universal que deberá regir al mundo desde el año 2000” y que se ha estado aplicando, como él mismo indicó entonces: “a todo el sistema de ideas, a la moral y a la ética y constituirán un nuevo modo de vida. El mecanismo que usaremos será el remplazo de los Diez Mandamientos por los principios contenidos en esta Carta o Constitución de la Tierra”. ¿Con qué fines? Preparar un gobierno mundial.

Patrañas o no, se está cumpliendo. La masonería -eclesiástica y no eclesiástica-sigue tan activa demoliendo la fe y las catedrales, blasfemando de Dios y de su Cristo. El nuevo marxismo sigue alentando la lucha de clases de modos distintos y variados. Pero, como dice el dicho: “no tiene la culpa el indio”. Los hemos hecho compadres. 

La solución es la misma que se nos dio en Fátima. Es nuestra Esperanza.

Share this Story
  • Dos Culturas Miscelánea

    Entre el NOM y la Esperanza

    Dos Culturas Por: Cristina Alba Michel Descontento generalizado, ¿planeado? 1. ¿Se pusieron de acuerdo para crear descontento generalizado en América? Violentas ...
Load More Related Articles
Load More In Dos Culturas

Check Also

El futuro de la Iglesia

Solemnidad de la Inmaculada Concepción Por: Cristina Alba ...

Anuncio