Catequesis

La adivinación

Vivir la fe

Por: Raúl Sánchez K.

“La adivinación, como tendencia morbosa del espíritu humano a superar los límites establecidos por Dios al conocimiento humano, es un pecado específico, por sí grave, de injuria religiosa a la Omnipotencia y Providencia Divina” (P. Castelli, o.c.)

Fenómeno universal

En todas las épocas el hombre ha sentido interés por conocer el porvenir; en algunos casos, especialmente en tiempo de decadencia religiosa, este interés se convirtió en preocupación obsesiva y credulidad infantil.

El término griego mantike, mántica ya castellanizado, alude al conjunto de prácticas adivinatorias, específicamente al “entusiástico” por hallarse el vidente en trance de “locura profética”.

La palabra latina divinatio va más allá, y en español “refiere a adivinación, don, fuerza o acción ‘divina’, alusiva a la previsión del porvenir y, además, al conocimiento de la voluntad divina vinculada al presente y manifestada por signos” (Cicerón, De divinatione 1,1).

Actitud cristiana

“Dios puede revelar el porvenir a sus profetas o a otros santos. Sin embargo, la actitud cristiana justa consiste en entregarse con confianza en las manos de la Providencia en lo que se refiere al futuro y en abandonar toda curiosidad malsana al respecto. Sin embargo, la imprevisión puede constituir una falta de responsabilidad” (Catecismo de la Iglesia Católica, 2115)

Rechazo

“Todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone ‘desvelan’ el porvenir (cf Dt 18,10; Jr 29,8). La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a ‘mediums’ encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios” (Ibíd., 2116)

En la Biblia

La adivinación entraña un desvío del primer mandamiento del Decálogo. En el Antiguo Testamento hay severa condena a quienes tratan de arrancar, más o menos violentamente, un secreto a la divinidad.

La adivinación, en sus distintas formas, es prohibida por los profetas (Is 8,19; Jer 27,9; Ez 13,18-20) y por los reyes (1Sam 28,3.9).

La nueva Ley la prohíbe ya que, en un plano más alto que la antigua ley, se nos enseña a no preocuparnos por el mañana (Mt 6,34), sino a confiar en Dios plenamente.

En la adivinación, aparte del fraude del padre de la mentira, hay mucho fraude humano y engaño sin fin; las predicciones eran y son en general tan vagas e inútiles como la práctica de decir la buenaventura y el resultado general, entonces y ahora, favorece el vicio y hiere la virtud.

Share this Story
  • Catequesis

    La adivinación

    Vivir la fe Por: Raúl Sánchez K. “La adivinación, como tendencia morbosa del espíritu humano a superar los límites establecidos por ...
Load More Related Articles
  • Catequesis

    La Eucaristía construye la Iglesia

    Celebrar la fe Por: Raúl Sánchez K. “Has gustado la sangre del Señor y no reconoces a tu hermano. Deshonras esta ...
  • Catequesis

    Sacrilegios

    Vivir la fe Por: Raúl Sánchez K. El término sacrilegio deriva del latín sacrum, sagrado, y de legere, tomado en este ...
  • Catequesis

    Los frutos de la comunión (II)

    Celebrar la fe Por: Raúl Sánchez K. Ya expusimos que son muchos los frutos al recibir la comunión, por ser el ...
  • Catequesis

    Tentar a Dios

    Vivir la fe Por: Raúl Sánchez K. “La virtud de la religión inclina al hombre a rendir a Dios el respeto, ...
  • Catequesis

    Los frutos de la comunión (I)

    Celebrar la fe Por: Raúl Sánchez K. “Cuando en las fiestas del Señor los fieles reciben el Cuerpo del Hijo, proclaman ...
  • Catequesis

    La magia

    Vivir la fe Por: Raúl Sánchez K. Denominación Se denomina magia a la aplicación de prácticas o medios irracionales para obtener ...
Load More In Catequesis

Check Also

El futuro de la Iglesia

Solemnidad de la Inmaculada Concepción Por: Cristina Alba ...

Anuncio