Artículos, Caminando con el Papa

“La hora de Latinoamérica”

Caminando con el Papa

Por: Cristina Alba Michel

I. El Papa y el Evangelio 

A la Fuente

1. Fue genial Juan XXIII al convocar el Concilio Vaticano II. Con avances y obstáculos, sus sucesores trataron a su manera de realizar la titánica tarea de las reformas de la Iglesia, la cual a decir de algunos, estaba más anclada en sus logros históricos que en la frescura evangélica. Aún hoy, pese a los santos Papas que la han gobernado, parece encontrar resistencias a volver a las fuentes, veamos:

Pablo VI debió luchar para mantener el equilibrio, Juan Pablo II para abrirse al mundo y reivindicar a Cristo mismo, Benedicto XVI para clarificar que nuestra doctrina es Evangelio y Francisco, para ponerlo en marcha en la vida y pastoral eclesiales.

2. Las resistencias han sido más o menos visibles, hoy francamente descaradas. Declara Austen Ivereigh (biógrafo del Papa) en entrevista para La Tercera, el pasado 10 de agosto: “Acusaciones de herejía nunca han faltado… Yo creo que la ferocidad de las críticas y las formas descaradas en que las hacen, es novedoso”. Quienes se resisten a las reformas de Francisco, están aferrados a la seguridad del “poder poseer” y no a la alegría del “poder servir”. Parece increíble, incomprensible, pero no debería serlo tanto, puesto que esto sucede también entre los fieles de a pie: “que si yo tengo más derecho, que si yo tengo más años, que me corresponde a mí el mando, las llaves, entrar y salir cuando quiero”, esto es, tener el poder aunque sea sobre la escoba de la sacristía.

El Papa pide conversión pastoral, que no se dará sin la conversión personal. Por eso pide pastores con olor a oveja, que implica las dos conversiones y mejor atención a los fieles y a los necesitados.

3. Entendamos que “lo de Francisco no se puede copiar desde fuera… representa un cambio profundo en la manera de ser autoridad en la Iglesia y de concebir la misma Iglesia en el mundo de hoy… El cambio, en definitiva, es el que propuso el Concilio Vaticano II” (Antonio Duato, sacerdote español), pero muchos permanecen anclados en una rigidez que ya no es ni doctrina ni católica y parecen en franco cisma. En tanto, el Papa sigue manifestando “el cambio en gestos llenos de autenticidad y sencillez que son inimitables si no se participa de las convicciones de donde brotan” (ibíd.): el Evangelio.

II. Glosas y comentarios

Desde Latinoamérica

1. Lo he dicho varias veces: la Iglesia hoy avanza desde Latinoamérica, Vivimos “la hora de Latinoamérica”. Lo señalé antes de la elección del Papa Francisco; fue como una campanilla que “escuché” el día de la canonización de Juan Diego (2002): el Nuevo Mundo avanzaba representado por el mensajero más pequeño de María. Después, Benedicto XVI celebró por vez primera en San Pedro del Vaticano, la Misa Solemne de la Virgen de Guadalupe (diciembre 12 de 2011), la cual ha presidido cada año Francisco, el mismo que durante la Conferencia del Episcopado Latinoamericano en Aparecida, fue el gran redactor del Documento final donde los Obispos de este lado del mundo plasman la realidad y necesidades actuales de la Iglesia universal.

2. El cambio de eje hacia Latinoamérica ha provocado grandes molestias pues “algunos… se creían dueños de la doctrina de la Iglesia. Desde entonces se sienten impotentes y furiosos […] la religión te da ciertos privilegios o poder, la idea de que tienes la verdad. Y cuando te quitan eso, te enfureces”. No se sorprendan de estas palabras del mejor biógrafo de Francisco, Austen Ivereigh, puesto que de esa pata todos cojeamos: el poder derivado de sentirse dueños de la verdad y de las llaves, desde las de la sacristía hasta las del Reino.

El cambio con Francisco ha provocado también un fuerte choque entre el Capitalismo más salvaje y la necesidad de cambiar el sistema financiero que asesina a los pobres.

3. El Papa quiere tanto la conversión como el servicio. Lo mismo de Aparecida que debe estarse trabajando en parroquias y movimientos eclesiales latinoamericanos: ser discípulos misioneros, mantenerse a la escucha del Señor con los oídos atentos, las manos y pies dispuestos. Ser Iglesia en salida, estar en Misión permanente.

Esto lo vio y plasmó Benedicto XVI, aunque sin fuerza para realizarlo. Si recuerdan, tomó la decisión de renunciar luego de su paso por Latinoamérica: Cuba y México, frente a la JMJ en Brasil. Él sabía que Latinoamérica estaba lista -con todo y sus defectos y carencias- para tomar las riendas de la Evangelización.

Pensar

El de Papa Francisco “es el plan de la Iglesia latinoamericana, que se llama ‘conversión pastoral’… la Iglesia tiene necesidad de volver a su mensaje central que es la misericordia de Dios y de responder con hechos concretos a las necesidades urgentes, físicas como espirituales especialmente de los pobres… No es cambio de doctrina, sí un cambio de enfoque sustancial” (Austen Ivereigh, 2018).

Share this Story
  • Artículos Caminando con el Papa

    “La hora de Latinoamérica”

    Caminando con el Papa Por: Cristina Alba Michel I. El Papa y el Evangelio  A la Fuente 1. Fue genial Juan ...
Load More Related Articles
Load More In Artículos

Check Also

La misión del Bautista

Comentario al Evangelio del III Domingo de Adviento ...

Anuncio