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Aplaude el Papa labor de prevención de CEPROME

Por una Iglesia segura y una infancia feliz

Por: Dra. Esmeralda Garrido Torres

El abuso sexual infantil es un fenómeno complejo, tocado por muchos mitos y por malas prácticas alrededor de él.

Estando conscientes que no es fácil cambiar y comprendiendo que aún en pleno 2019 hay conductas violentas o justificadas como parte de la vida, o aún peor, naturalizadas dentro de familias biológicas o familia eclesial, era necesario unir esfuerzos y conocimientos.

Así lo ha hecho la Universidad Pontificia de México que, a través de su Centro de Investigación y Formación Interdisciplinar para la Protección del Menor (CEPROME), ofreció del 1º de julio al 2 de agosto el diplomado intensivo “La prevención en la Iglesia Latinoamericana”.

Inaugurado por el Nuncio Apostólico en México, Mons. Franco Coppola, el diplomado tuvo como finalidad sensibilizar, prevenir, detectar y poder canalizar y brindar una mejor atención de la persona que ha sufrido abuso.

Fueron 170 participantes, en su mayoría delegados de las Conferencias Episcopales de América Latina y el Caribe, así como de congregaciones religiosas, que durante cinco semanas se formaron y compartieron experiencias alrededor de este triste fenómeno actual, conociendo a mayor profundidad el tema, las causas y repercusiones del abuso en la persona sobreviviente, características del perpetrador de la violencia y por supuesto sobre la prevención del abuso sexual en la Iglesia.

Algunos temas abordados fueron: “Dinámicas del abuso intrafamiliar”, “Psicopatología y atención integral a victimarios”, “Psicodinámica y atención terapéutica de las víctimas”, “Protección a niños, niñas y adolescentes desde el área legal y canónica”, entre los más relevantes.

El diplomado fue posible gracias a la unión de esfuerzos y en especial al apoyo solidario del subcomité para la Iglesia en América Latina de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB). El equipo organizador, que encabeza el Pbro. Dr. Daniel Portillo, está integrado por una servidora, Dra. Esmeralda Garrido, y los doctores Mario Medina Malam, Jesús Ma. Aguinaga y José Félix García Benavente, quienes contaron con la valiosa colaboración docente del Dr. José Andrés Murillo (Chile), Dr. Antonio Cano, Dr. David Songy (EE.UU), Dr. Jordi Bertameu (Roma), Mons. Luis M. Ali, Dra. Valentina Alazraki, Dr. Ernesto Caffo, Dr. Jaime Emilio, así como del equipo de apoyo de CEPROME y la Universidad Pontificia de México.

La respuesta a la convocatoria no sólo fue positiva, si no que ha tenido tal relevancia y apoyo que el mismo Papa Francisco tuvo a bien dirigir unas palabras de aliento al equipo y participantes del diplomado desde el Vaticano. En él, el Santo Padre destacó la importancia de este evento puesto que el abuso a menores “es un problema serio”. Señaló: “Todos conocemos las vergüenzas que nos ha traído a la Iglesia que miembros nuestros hayan intervenido, hayan actuado en estos delitos. No sólo por eso es importante este curso, sino por todos los menores para que nadie, nadie, abuse de ellos, nadie les impida llegar a Jesús. El video puede consultarse en: https://www.facebook.com/cepromeupm/videos/440738559842347/

También en el marco de este diplomado se realizó el martes 16 de julio la “Jornada de oración por las víctimas de abuso sexual”, que presidió Mons. Alfonso G. Miranda Guardiola, Coordinador del Consejo Nacional de Protección de Menores y secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano. En su mensaje, Mons. Miranda expresó que “sólo con la ayuda del Señor y nuestra docilidad a su gracia”, se logrará que la crisis causada por el abuso a menores “lleve a una profunda renovación de toda la Iglesia, con obispos más conscientes de su misión de pastores y padres de su rebaño; con sacerdotes y consagrados más conscientes de su servicio ejemplar al pueblo de Dios; con seglares más conscientes de su corresponsabilidad en la edificación de una Iglesia confiable, justa, humilde y creíble, en donde los niños y adolescentes, y todas las personas, encuentren siempre un lugar seguro que propicie su crecimiento humano y en la fe”.

El trabajo conjunto y la unión de redes con personas de toda Latinoamérica dedicadas a la protección del menor, ayudarán a generar conciencia de la importancia del trabajo urgente en el área. Siempre es mejor cuidar a un niño, niña o adolescente a que vivan una infancia feliz, libre de violencia, que intervenir en sanar a un adulto roto, o a niños o adolescentes lastimados.

¡Por una Iglesia segura y por una infancia feliz! ¡Gracias por leernos y participar también en el tema!

-La autora es laica, profesora y miembro activo del CEPROME.

“En un momento como éste siempre será oportuno recordar que la prevención es un compromiso de todos. Si trabajamos unidos, lograremos atender no sólo los casos ocurridos en nuestros países, sino ayudaremos a superar la crisis que este desastre estructural ha dejado en la fe de los creyentes. Estamos seguros que con la comunidad de los fieles será posible dar considerables pasos para una renovación y conversión eclesial que sea a largo plazo”. (Pbro. Dr. Daniel Portillo Trevizo, Director de CEPROME en la UPM)

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