La Iglesia en las Periferias, Reportajes

Sanando con amor el dolor por un aborto

La Iglesia en las Periferias

Por: KAREN ASSMAR DURÁN

IRMA e IARA son nombres de mujeres, pero también de dos instituciones pioneras, la primera en Latinoamérica y México, la segunda en Chihuahua, que brindan atención profesional e integral a mujeres, sus parejas y familias, que han sufrido porque su embarazo no continuó, ya sea por aborto provocado o espontáneo.

Hablemos de IRMA

“Comprender para fortalecer” es el lema del Instituto para la Rehabilitación de la Mujer y la Familia, AC, (IRMA, por sus siglas), fundado en la Ciudad de México por María del Carmen Alva López, quien actualmente es la presidenta: “Es un trabajo que empezó hace 19 años y la intención principal fue crear un espacio profesional libre de juicio para que la persona que ha pasado por una situación de aborto pueda expresar lo sucedido, comprenderlo en su verdad y darse la oportunidad de sanar e iniciar un nuevo camino”, compartió en entrevista efectuada en las instalaciones del Noti en la que también estuvieron presentes Aracely Cárdenas -directora de proyectos de desarrollo institucional- y la psicóloga María Teresa Zavala -coordinadora del área de atención y capacitación-.


Del Instituto IRMA, de izq. a der.: Aracely Cárdenas, Mari Carmen Alva y Ma. Teresa Zavala.

Madre de seis hijos y autora del libro Y después del aborto qué, Mari Carmen platicó cómo surgió la idea de fundar IRMA: “En esa época colaboraba en una institución que atendía mujeres con embarazos en crisis; de escucharlas y conocer por qué estaban recurriendo al aborto surgió la inquietud: ¿Qué pasa con las que ya lo vivieron? Vimos lo que estaban haciendo en otros países; en EUA, a partir de que se legalizó el aborto [1973], ya tenían un camino recorrido con el Proyecto Raquel, creando centros de atención a mujeres con embarazos en crisis y ayuda post-aborto. En México necesitábamos un espacio así… y nació IRMA en el año 2000”.

En cuanto al nombre, “IRMA significa mujer fuerte, mujer que puede descubrirse y la fortaleza está en reconocer lo que está viviendo, pedir ayuda y levantarse”.

Realidad post-aborto, un desafío pastoral

En rápida visita al Estado el pasado mes de junio, tuvieron la oportunidad de reunirse con Mons. Jesús José Herrera Quiñonez, Obispo de Nuevo Casas Grandes y actual responsable de la Dimensión Episcopal para la Vida, quien participara en el Encuentro Panamericano de Acompañamiento Pastoral Post-Aborto (abril), organizado por el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) e IRMA. Asimismo se reunieron con la organización hermana con sede en Chihuahua, IARA, a cuyos miembros capacitaron el año 2016 para asumir en esta Iglesia local la misión de brindar una esperanza para quien ha perdido un bebé antes de nacer.

Afirmó Mari Carmen que desde los primeros años de la institución “entendimos que teníamos que abrirnos a cualquier persona que había vivido una situación de aborto provocado, pero también espontáneo, porque la venida de un hijo, independientemente cómo haya llegado, incluso cómo haya sido su muerte, es una gran pérdida; el hijo vale por ser persona, no porque haya sido buscado, esperado, deseado… su muerte siempre será una gran pérdida”.

Como organización de la sociedad civil, IRMA es una institución de puertas abiertas a cualquier creencia y situación de vida; mas, como católica comprometida, Mari Carmen busca también servir a la Iglesia en sus miembros, “que las personas que han vivido una situación así sepan que hay un espacio donde les podemos ayudar a sanar y recuperar la paz y la esperanza, porque la persona después de un aborto siente mucha vergüenza cuando es provocado y enojo con Dios cuando es espontáneo”. Por su parte la Iglesia en México, desde su estructura episcopal ha desplegado distintos esfuerzos de la mano de IRMA para “acercarse con un mensaje de misericordia y esperanza para que la persona que vivió un aborto provocado logre una sanación plena”.

Qué hace IRMA

Con el paso del tiempo, la estructura y servicios de IRMA se han ido consolidando para ofrecer una ayuda solidaria, económicamente accesible, con un trato profesional, respeto, confianza y confidencialidad a las personas que han vivido uno o varios abortos por cualquier razón.

-Sensibilización y análisis de la problemática.

-Modelo de atención: Se trabaja cada aspecto (familiar, social, laboral…) y en especial las emociones que generan depresiones profundas, duelos silenciados, estados de ánimo que incapacitan a la persona y deterioran su calidad de vida (estrés post-traumático).

-Área de investigación: con base científica se rompe el argumento de que con el aborto “no pasa nada”. Los resultados confirman que los dos tipos de pérdida gestacional, inducida e involuntaria, pueden causar Trastorno de Estrés Post-Traumático intenso, y las mujeres con pérdidas inducidas pueden presentar estados depresivos más severos. Para más información: https://revistas.javerianacali.edu.co/index.php/pensamientopsicologico/article/view/1476

-Área de difusión y de comunicación interna y externa: Para a través de campañas -censuradas no pocas veces- sensibilizar a la sociedad en la problemática y ofrecer capacitación a otras instituciones con autonomía e identidad propias y según sus necesidades; éste es el caso de IARA en Chihuahua.

NO rotundo al aborto

Reafirmaron: “El aborto lo presentan como ‘la gran solución’, pero no lo es: el aborto es violencia y genera violencia, lastima lo más importante, a la familia y la identidad de la mujer; en cambio, si rehabilitas a una mujer, salvas una familia”.

Instituto IRMA: www.irma.org.mx / Facebook: InstitutoIRMAac / E-mail: ayuda@irma.org.mx / Tels.: (55)5260-31-78/5260-88-59

Testimonio: “Hace aproximadamente 5 años llegué a este lugar muy llena de dolor, tanto que llegué a pensar en morir. Y gracias a Dios encontré ahí la ayuda que necesitaba. Gracias a su maravilloso trabajo recuperé las ganas de vivir y de volver a empezar”.

Hablemos de IARA

Constituido como “Instituto de Atención Emocional ante la Pérdida Gestacional”, IARA es la institución hermana de IRMA, capacitada por sus terapeutas para en esta Arquidiócesis brindar a aquellas personas que han perdido un bebé antes de nacer, sin importar cuáles sean las causas que originaron esta pérdida, “atención psicológica, acompañamiento tanatológico y, si así lo deciden, un acompañamiento espiritual por medio de un sacerdote”, compartieron la maestra y tanatóloga Ma. del Rosario Rivero Tovar y la psicóloga especialista en psicología clínica y de la salud Rosario De la Vega Rivero, madre e hija involucradas en este proyecto tan querido y promovido por el P. César Araiza, de feliz memoria.

“Cuando estaba estudiando tanatología quería ayudar en algo, y viendo en un canal católico un programa de televisión hablando sobre las consecuencias del aborto, ahí surge la idea de crear este proyecto; además, yo siempre he dicho: ‘No me quiero ir con las manos vacías’. En 2015 nos comunicamos con IRMA, nos aceptaron y brindaron su apoyo. Fuimos a México y, como nos pidieron que estuviera un sacerdote, el P. César me dijo: ‘Yo te apoyo’, porque le llegaba mucha gente al confesionario y no sabía cómo ayudarle; decía: ‘Tenemos que hacer algo por ellas’, porque se repetía y repetía la misma confesión, porque la persona no siente que fue sanada”, platicó Rosario mamá.

En noviembre del 2016 vinieron a capacitarles y en marzo de 2017 acudieron a CDMX al retiro Viñedo de Raquel, con el cual se cierra el proceso de acompañamiento. Rosario hija confesó que, al principio, la idea de crear IARA la veía como “una locura de mi mamá”; trabajaba entonces como psicóloga en el DIF Estatal, “pero cada vez que me platicaba algo nuevo, decía: ‘Sí va en serio’. Y cuando vinieron a capacitarnos me enamoré del proyecto, porque es ayudar a las personas en lo más profundo de su dolor y ver la mano de Dios ahí, su misericordia y cómo Él hace maravillas”.

Según platicaron, la primera persona atendieron fue en noviembre de 2017, en abril de 2018 se conformaron como asociación civil y a la fecha están en espera de recibir su clave como donatarios autorizados.

Aborto, ¿salida fácil?

Hay muchos casos en que mujeres de todas edades, “las más de las veces presionadas por el novio o el esposo, la familia o la sociedad, se deciden a practicarse un aborto con la convicción de que ‘no pasa nada’, es como si fueras a sacarte una muela; embarazos en crisis, no deseados ni planeados, en que las opciones se van reduciendo y se ve el aborto como una solución. Pero, al final todas concuerdan que si hubieran tenido mayor información, si les hubieran dicho lo que realmente les puede pasar, no hubieran tomado esa decisión y la historia hubiera sido muy distinta”.

Camino breve, situaciones complicadas

En el poco tiempo de camino, madre e hija han advertido que ante estas pérdidas las personas tienen problemas en sus distintas relaciones y, en el caso de los abortos provocados, tienen mayor dificultad para relacionarse con Dios, “porque sienten vergüenza, no merecedoras ni dignas de ser hijas de Dios”.

Otros síntomas son:

-Depresión.

-Ideación suicida e intentos de.

-Ansiedad.

-Enojo.

-Frustración.

-Aislamiento social.

-Sinsentido de la vida.

-Autoestima por los suelos…

“Es muy doloroso lo que viven, las más de las veces en soledad, sin tener con quién compartirlo porque no es algo que se pueda hablar abiertamente y que sea comprendido; al contrario, es muy juzgado. Se sufre mucho en silencio. A veces ni la familia sabe la situación, son pocas las personas que lo saben y por lo regular con quienes se enteraron termina habiendo un conflicto o distanciamiento”, afirmó Rosario hija. También señaló que han llegado personas guardando un secreto así durante 35 o más años, “a veces ya con un trastorno psiquiátrico como consecuencia de no haber abordado esa pérdida”.

Ante situaciones tan fuertes y dolorosas, “lo que nosotros buscamos es que las personas se sientan acogidas, ser ese canal donde puedan encontrar un apoyo profesional, que logren dar un sentido a su vida y a esta experiencia tan dolorosa para que puedan trascender e impactar positivamente de alguna manera, ya sea con su testimonio, defendiendo o comprometiéndose a defender la vida; y, por el lado espiritual, que tengan ese encuentro con Dios amoroso y misericordioso que siempre ha estado ahí, para que puedan volver a Él con mayor fuerza y entrega”.

Comentaron el caso de una pareja que atendieron por aborto provocado y que concluyó su proceso psicoterapéutico con éxito; ellos fueron a México para vivir el retiro Viñedo de Raquel: “Se acercaron a Dios y aunque les afirmaron que ya no iban a poder tener bebé, acaban de tenerlo”.

El proceso

Al llegar a IARA, muchas veces porque “la prima de una amiga de la vecina” les habló de esta institución, se realiza en una primera sesión la entrevista inicial y un estudio socioeconómico para fijar la cuota de recuperación para cada sesión, una por semana; al respecto aclararon: “Lo importante es que las personas que inician el proceso no lo dejen inconcluso, que el dinero no sea un impedimento para poder terminar su proceso”, el cual depende de la persona: cuando el aborto ha sido involuntario suele durar de 4-6 meses, y en el caso del provocado suele durar más de un año. El proceso terapéutico termina con el retiro (un fin de semana) Viñedo de Raquel.

Agradeciendo el espacio, concluyeron invitando a hacer extensiva la información con quien la pudiera necesitar.

IARA, Instituto de Atención Emocional ante la Pérdida Gestacional. Cels. (614)1741811 y (614)217-2027. Face: @sanandoconamoriara / E-mail: sanandoconamoriara@gmail.com

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