Reportajes, Testimonios de la misericordia de Dios

“Me gozo de este regalo que Dios me ha dado”

Jubileo de plata sacerdotal: Rev. P. Fco. Javier García, CM

Por: KAREN ASSMAR DURÁN

¡Felicitamos cordialmente al padre Francisco Javier García Ortiz!, sacerdote de la Congregación de la Misión (CM), quien el 9 de julio pasado conmemoró 25 años de ministerio sacerdotal.

Entrevistado por Notidiócesis, el festejado compartió sobre su caminar vocacional y presbiteral, así como su gozo por arribar a este significativo aniversario.


Recién llegado a Chihuahua, sin barba.

P. Francisco Javier, primeramente, ¡FELICIDADES! ¿Podría compartirnos sobre sus orígenes?

“Nací el 15 de abril de 1961, en San Luis Potosí, SLP. Soy el primero de siete hermanos: María del Carmen, José de Jesús, José David, María Leticia, María Genoveva y María Concepción”.

Su vocación al sacerdocio, ¿cómo surge?

“Mi vocación nació en mi familia y en mi parroquia de Santiago Apóstol; fui acólito desde niño y recuerdo -sonríe pícaramente- que ‘celebraba’ Misa con galletas Marías y refresco de uva.

Soy una amalgama a manera de un tripié: una fuerte espiritualidad y religiosidad, la Renovación Carismática y el carisma de San Vicente de Paúl.

Yo era profesor de Educación Primaria y trabajé para la Federación 6 años en el medio rural y 3 años como maestro de Educación Especial para personas sordomudas en San Luis Potosí. Los Misioneros Vicentinos dieron una Misión en la parroquia rural en la que trabajaba de maestro, allí conocí el carisma y quise ser Misionero Vicentino”.

¿Por qué Vicentino y no de otra Orden o Congregación, o quizá por qué no diocesano?

“Quise ser Misionero porque pienso que la Iglesia tiene que ser de mucha alabanza a Dios, pero también de mucho compromiso para el bien común, de manera especial para con los más desfavorecidos”.

Sobre su formación, ¿cuál fue el proceso que siguió y dónde cursó sus estudios?

“Cursé la Filosofía en el Seminario Vicentino en Tlalpan, Ciudad de México; el Noviciado (Seminario Interno) en Guadalajara, Jal., y la Teología en el Seminario en Xochimilco, también en la CDMX”.

En cuanto a la Ordenación diaconal y presbiteral, ¿cuándo y dónde acontecieron?

“El Diaconado lo recibí el 20 de julio de 1993, en el Seminario Vicentino de Teología en Xochimilco, de manos de Mons. Mario Ríos Montt, Arzobispo auxiliar de la Arquidiócesis de Guatemala y Vicentino. En cuanto al Presbiterado lo recibí el 9 de julio de 1994, en el Seminario Menor Vicentino de Lagos de Moreno, Jal.; también me ordenó un Vicentino, Mons. Leovigildo López Fitoria(+), Obispo de Granada, Nicaragua”.

¿Podría citar sus destinos pastorales?

“Presté el servicio del Diaconado en la parroquia de San Vicente de Paúl en Cd. Nezahualcóyotl, Edo. de Mex., casi un año, y ya como presbítero mis Superiores me han encomendado distintas labores en muy diversos lugares como el Seminario Menor de Lagos de Moreno, Jal., y varias parroquias: San Vicente de Paúl, La Fama-Mty, NL; Nuestra Señora de Talpa, Los Ángeles, Cal. (EUA); San Pío X en Reynosa, Tamps. Asimismo fui Director Provincial de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl de la Provincia de México y tuve la oportunidad de ser enviado a un curso de Espiritualidad Vicentina en París (Francia), y a realizar Estudios Bíblicos en el Studium Bíblico Franciscanum, de Jerusalén (Israel), donde participé en una Experiencia Bíblica y de Misión. También formé parte del Equipo Misionero Intercongregacional en Centroamérica y en Chihuahua se me encomendó la rectoría de la Sagrada Familia y el acompañamiento de las Voluntarias Vicentinas”.

En la despedida de las reliquias de San Vicente de Paúl, en el templo de la Sagrada Familia, 30 de mayo de 2017.

¿Qué le gustaría destacar de tan relevante aniversario?

“Me gozo de este regalo que Dios me ha dado, ¡25 años ya!, y quiero poder darle gracias junto con todos ustedes. Estoy muy contento por este regalo que es, modestia aparte, un regalo para todos, es el único sacerdocio de Jesucristo que indignamente me ha compartido… ¡Soy muy feliz!, de ser mexicano, cristiano católico, presbítero, Misionero Vicentino y de estar sirviendo en la Iglesia de la Arquidiócesis de Chihuahua con su gente tan valiente, noble y leal”.

¿Algún agradecimiento?

“Estoy sumamente agradecido: con mi Padre Dios por el don de la vida eterna en Jesucristo; con mi madre y mi padre, que me dieron el don de la vida; con San Vicente de Paúl y la Congregación de la Misión por invitarme a evangelizar y servir a los pobres; y con todas las personas que han entrado en mi corazón y las que me han dejado entrar al suyo”.

¿Celebrará en Chihuahua su jubileo de plata?

“Con el favor de Dios, ofreciendo la Eucaristía con el pueblo de Dios y mis hermanos, el domingo 18 de agosto a la 1pm en la Sagrada Familia”.

-¿Con qué concluye esta entrevista?

“Destacando que para mí es muy significativo poder celebrar mi 25º aniversario presbiteral enmarcado en dos acontecimientos muy importantes: el 175º aniversario de la llegada del Carisma Vicentino a México y el 125º aniversario en Chihuahua con la fundación de las Voluntarias Vicentinas y posteriormente con la llegada de los Padres Vicentinos que se hicieron cargo del Seminario Diocesano en la Sagrada Familia. ¡Dios les llene de bendiciones! ¡Shalom!“.

El P. Francisco Javier fue homenajeado en su tierra natal: San Luis Potosí, donde al mediodía del sábado 6 de julio ofreció la santa Misa en la parroquia Santiago Apóstol. Sus hermanos y demás familiares, el párroco, compañeros, maestros y amigos, organizaron en su honor una comida y festival.

Foto2: En la Misa de consagración de nuevas Voluntarias, fiesta de San Vicente de Paúl, septiembre 27 del 2017.

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