La Iglesia en las Periferias, Reportajes

Adoración Nocturna: Laicos en oración por los pecados del mundo

La Iglesia en las periferias

Por: PATRICIA CARRILLO GÓMEZ

La Adoración Nocturna Mexicana (ANM), como asociación reconocida por la Iglesia, participa de su vida y santidad en comunión y obediencia al Papa y los pastores de la Iglesia. Por medio de la Iglesia reciben la misión que continúa la oración de Jesús al Padre: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lc 23,34). Son fieles a la identidad de la asociación y se instalan en la vida eclesial de la diócesis y parroquia, con la fuerza de su carisma en la Iglesia, inscrito en su estandarte: “Sacramento de piedad, signo de unidad, vínculo de caridad”; por eso, el adorador nocturno sólo debe tener el único ideal de Cristo Eucaristía, como ley sus estatutos, su uniforme con el distintivo nacional, su bandera y su ritual.


Adoración Nocturna, apostolado de laicos que de una manera silenciosa y cuando todo mundo duerme, ofrecen su tiempo para orar por las almas y su redención, pidiendo la misericordia del Señor.

Adoradores y adoradoras tienen por objeto hacer guardia y oración durante las horas de la noche a Cristo en la Eucaristía, consolar su corazón al ofrecer los sufrimientos en expiación por sus propios pecados y los del mundo entero, dar testimonio a los fieles de que Jesucristo es el Señor y Salvador y que a Él, presente bajo las especies sacramentales, se le rinde el culto de adoración que ha de tributarse a Dios, y promover la adoración eucarística.

La Adoración Nocturna está conformada por adoradores activos (hombres y mujeres), Tarsicios (niños), Inesitas (niñas) y laicos honorarios. En la Arquidiócesis de Chihuahua el Sr. Raúl Chávez es el presidente, cuenta con 52 años como adorador. En charla para Notidiócesis, el Sr. Raúl y los señores Ernesto Estrada -adorador desde 1956-, así como Armando Zaragoza y Jaime Tarango -adoradores en la parroquia Divina Providencia-, compartieron la gran experiencia que ha sido pertenecer a este apostolado tan silencioso, bello y gratificante: “Somos un apostolado meramente contemplativo, oramos por todos, pero oramos mucho por aquellos que en las noches, mientras todos duermen, cometen pecados; así mismo apoyamos con oraciones extraordinarias cuando los sacerdotes nos lo solicitan”.

Don Ernesto compartió cómo se fueron los inicios de los Adoradores Nocturnos en México: “La fundación se dio un 28 de enero, inaugurándose el 4 de febrero de 1900. Se agregó canónicamente a la Archicofradía de la Adoración Nocturna del Santísimo Sacramento de Roma el 5 de mayo de 1904; elevada y constituida como asociación, se otorgaron facultades a su Consejo Nacional para agregar a otras asociaciones del mismo nombre y estatutos, el 29 de junio de 1913, por el Papa San Pío X. A la Diócesis de Chihuahua llegó en 1922, algunas de la primeras secciones que se formaron fueron en Aldama, Chihuahua y Parral”.

Cada año se realiza un censo donde se actualizan los datos y la jornada pasada se registraron 5 millones de laicos adoradores en todo el país.

La finalidad de este apostolado es sólo orar al Señor Sacramentado para que siga sosteniendo su Iglesia. Las mujeres acuden a orar de 8 a 11 de la noche, mientras los hombres se quedan hasta las 6 de la mañana. También los grupos compuestos de niños y niñas llamados Tarsicios e Inesitas  forman parte importante; ellos tienen reuniones diurnas y se llaman así por los mártires San Tarsicio y Santa Inés. Los niños hacen lo mismo que los adoradores adultos: actos de desagravio, homenaje a Jesús Sacramentado, el trisagio de la Santísima Trinidad, preces por los sacerdotes y oración por los pecados, el único requisito que se les pide es que ya hayan hecho la Primera Comunión.

Las personas que desean integrarse a la Adoración Nocturna comunicarse a los teléfonos: (614)419-61-08, 112-65-58, 186-32-11, 247-97-76.

Share this Story
Load More Related Articles
Load More In La Iglesia en las Periferias

Check Also

Un Dios respetuoso

Comentario al Evangelio del XXIV Domingo Ordinario (Lc ...

Anuncio