Miscelánea

Sacerdotes y familia, los perseguidos de nuestro tiempo

Por: CRISTINA ALBA MICHEL

Contra sacerdotes y el sacerdocio

1. En lo que va del año 2019 han sido asesinados diez sacerdotes, siete en África y tres en Latinoamérica. Ofrecemos información al respecto en la página 10. Y no hablemos de los que están secuestrados o desaparecidos en zonas de guerra y conflicto. Por otro lado, cada vez se dan más casos de sacerdotes que sufren persecución por causa del sigilo sacramental que guardan respecto al sacramento de la Reconciliación, pues en algunas naciones (Australia) o regiones (de Estados Unidos y Europa) comienza a implantarse una ley que les quiere obligar a denunciar ciertos delitos, lo cual para ellos es impensable e imposible. Están, por ello, amenazados con ir a la cárcel o inclusive están siendo perseguidos por gente de mala voluntad que los involucra en actos que no cometieron y que no pueden declarar en su defensa por ese sigilo sacramental.

También se ataca a los sacerdotes con el tema de los abusos sexuales, y no han faltado los que siendo inocentes, pagan con su honra e incluso -se sabe en México al menos de dos- con la cárcel. Después, comprobada su inocencia, nadie les devuelve públicamente su buena reputación.

2. En otros temas, en Venezuela al menos dos sacerdotes fallecieron por falta de atención médica hace menos de un año, en medio de la gran crisis humanitaria que ese país sufre desde hace ya demasiados meses, uniéndose así a las decenas (quizá cientos) de muertos por esta misma causa, entre ellos numerosos niños. En aquel país los sacerdotes sufren también a causa de la escasez de trigo y de vino; sufren al ver a sus parroquianos con hambre; sufren persecución y humillación por parte de grupos afines al gobierno.

Las agencias católicas de noticias dan cuenta de esto que no aparece en ningún otro medio de comunicación impreso o electrónico.

3. La Lista de Vigilancia Mundial -uno de los varios observadores de la libertad religiosa en el mundo-, dio a conocer la lista 2019 sobre los 50 países del mundo más hostiles al cristianismo, entre dichos países se encuentran México y Colombia. De hecho, México ha sido catalogado los últimos años como el país más peligroso para ejercer el sacerdocio. La corrupción, el crimen organizado y la intolerancia secular son las causas directas de la muerte de los sacerdotes -y fieles cristianos- mexicanos. Secuestros, extorsiones, amenazas por un lado, y las políticas que promueven la práctica de las ideologías liberales y neoliberales, esas mismas que se prometió recientemente dejar atrás, ponen a los sacerdotes en el punto de mira y los convierten en indeseables cuando expresan -como también lo hacen muchos líderes laicos comprometidos con estos temas- la verdad sobre los asuntos de la educación sexual, el aborto, el “matrimonio” entre personas del mismo sexo, la defensa de la vida, de la familia y de los derechos humanos de los pueblos originarios y de los migrantes. La corrupción profunda y la impunidad que crecen día a día, están también en el fondo de la persecución violenta que sufren los sacerdotes y muchos laicos.

La batalla por la vida y la familia

La batalla de la familia apenas comienza. Recordemos lo que dijo Sor Lucía de Fátima: la última batalla de la Iglesia contra el reinado de Satán será por la vida y la familia. Todo ciudadano, todo fiel cristiano, debe comprometerse en serio para educar a su familia y evitar -con uñas y dientes, por decirlo así- que el Nuevo Orden Mundial se implante en este suelo. Los ciudadanos, conscientes de la importancia y trascendencia de estos temas, debemos unirnos para exigir pacíficamente pero con firmeza que tales leyes inicuas (aborto, eutanasia o “muerte digna” como les da por decir, educación y “derechos sexuales” de niños y adolescentes) no sean implantadas o sean abolidas.

“¡No se vale cruzarse de brazos!”, nos dijo recientemente Jorge Serrano, entrevistado en estas mismas páginas. Justamente, el 19 de mayo se llevó a cabo en la Ciudad de México la Marcha por la Vida 2019 a la que asistieron algo más de 30 mil personas. Estén atentos para celebrar lo propio en Chihuahua.

Gracias a Dios en días pasados hubo una hermosa respuesta para “40 días por la Vida”, un reto de oración del Santo Rosario frente al Monumento a la Madre que está junto al antiguo Hospital Infantil.

La esperanza en alto

Mantengamos la esperanza, la oración, la acción. Si nuestra “vela perpetua” y nuestras acciones están encendidas por el fuego del Espíritu Santo y apoyadas sobre una recta conciencia cívica, lo conseguiremos. La batalla está ganada. ¿De cuál bando eres? Recuerda: Dios abomina a los tibios.

Share this Story
Load More Related Articles
Load More In Miscelánea

Check Also

La adivinación

Vivir la fe Por: Raúl Sánchez K. “La ...

Anuncio